domingo, 24 de mayo de 2026

03.04.2026 - Viernes Santo Celebración de la Pasión del Señor - Papa León XIV






03.04.2026 - Viernes Santo Celebración de la Pasión del Señor - Papa León XIV




3 de abril de 2026. - (Vatican News / Camino Católico) El Papa León XIV ha presidido la celebración de la Pasión del Señor hoy, Viernes Santo, a las 17 horas, en la Basílica de San Pedro. Ha predicado la Homilía el padre Roberto Pasolini, predicador de la Casa Pontificia.




Inicio de la Santa Misa



00:00
Portavoz de la Basílica

AVE MARÍA: Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte.

℟.  Amén.

AVE MARÍA: Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte.

℟.  Amén.

AVE MARÍA: Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte.

℟.  Amén.

℣.  Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.

℟.  Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

℟.  Amén.

Dios te salve, Reina
y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra;
Dios te salve. A ti llamamos
los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos
misericordiosos; y después de este destierro,
muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

¡Oh, clementísima, oh piadosa,
oh dulce Virgen María!
00:00
Portavoz de la Basílica

Ave María, grátia plena, Dóminus tecum, benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui, Iesus.


Sancta María, Mater Dei ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ.

℟.  Amén.

Ave María, grátia plena, Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui, Iesus.


Sancta María, Mater Dei ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ.

℟.  Amén.

Ave María, grátia plena, Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui, Iesus.


Sancta María, Mater Dei ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ.

℟.  Amén.

℣.  Gloria Patri, et Fílio, et Spiritui Sancto.

℟.  Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sǽcula sæculórum.

℟.  Amén.

Salve, Regina,
Mater misericórdiæ,
vita, dulcédo et spes nostra, salve.
Ad te clamámus, éxsules fílii Hevæ.
Ad te suspirámus, geméntes et fléntes
in hac lacrimárum valle.
Eja, ergo, advocáta nostra,
illos tuos misericórdes óculos ad nos convérte.
Et Jesum, benedíctum fructum ventris tui,
nobis post hoc exílium osténde.


O clemens, O pia,
O dulcis Virgo María.


04:47
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

«Laudetur Iesus Christus, Alabado sea Jesucristo». Reciban un cordial saludo desde los estudios de transmisión de Vatican Media y Radio Vaticana en la ciudad del Vaticano. A nombre de Renato Martínez y todos los integrantes del equipo de Vatican News, les damos una fraternal bienvenida, a la transmisión en directo de la Celebración de la Pasión de nuestro Señor Jesucristo, Presidida por el Papa León XIV (14), en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano. Los monitores están anunciando. (MONITORA, dice:) Está por comenzar la Celebración de la Pasión del Señor. Preparémonos a recibir la entrada de la procesión en absoluto silencio.

05:44
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Como acabamos de escuchar, se ha anunciado que en breves minutos iniciaremos con esta Celebración de la Pasión del Señor. Hoy 3 de abril, Viernes Santo, día en el cual la Iglesia conmemora precisamente este Misterio central de la Pasión de nuestro Señor Jesucristo. Y aprovechamos la ocasión para saludar a todos los que nos acompañan a través de la Radio, la Televisión e Internet por medio de nuestro Canal de YouTube, así como a través del Portal vaticanews.va. Un saludo especial a quienes nos vienen siguiendo a través de Facebook Live. Y con estas imágenes de la Basílica de San Pedro, saludamos a las emisoras que el día de hoy están conectadas con nosotros, emisoras de radio y televisión que hacen posible que estas imágenes y el audio pueda llegar hasta sus hogares.

06:35
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Especialmente saludamos a nuestros amigos de El Sembrador, Nueva Evangelización, Radio y Televisión y Canales afiliados. Saludamos también a WWTN, Radio y Televisión y Canales afiliados, a Celmon TV en Alicante, España; a Radio María en México; a Radio María en Guatemala; a Radio María en Costa Rica; a Radio María en Colombia, a Radio y Televisión Caritas Universidad Católica en Asunción, Paraguay; a Radio Vicentina en Chile; a Radio Católica en Cuenca, Ecuador; a Radio La Voz de María, en Guayaquil, Ecuador; a Radio Hogar de Panamá; a Radio Magna Chubut en Patagonia, Argentina.

07:17
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Y en los Estados Unidos saludamos a Santa Teresita Radio; a Radio Paz de Miami; a Radio Inmaculada; Valores Radio y Valores Media en Valle de San Fernando, California; a Guadalupe Radio en Los Ángeles, California y un saludo especial a nuestros amigos del Consejo Episcopal Latinoamericano, el Celam, que también retransmite esta Celebración de la Pasión del Señor a través de su página web y redes sociales. Ya están los miembros de la Curia Romana, los señores Cardenales, los Obispos, Sacerdotes que trabajan en el Vaticano y también en los diferentes Dicasterios de la Santa Sede, así como los representantes del Cuerpo Diplomático.

08:06
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Representantes de las Congregaciones Religiosas femeninas y masculinas que tienen Sede en Roma y también numerosos Fieles y Peregrinos que se han congregado para poder celebrar aquí en la Basílica Vaticana este Misterio de la Pasión de nuestro Señor Jesucristo. Es una celebración bastante antigua. En este día del Viernes Santo no se celebra ningún sacramento, a excepción del Sacramento de la Penitencia y la Unción de los Enfermos. Desde el día de ayer, en casi todas las Parroquias de las Iglesias Católicas del mundo, se ha hecho la Reserva del Santísimo y el día de hoy no se ha Celebrado la Eucaristía, pero sí está permitido en esta Celebración, la Distribución de la Comunión.

09:06
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Se puede dar la Comunión a los Fieles y lo vamos a tener en esta Celebración, aquí en el San Pedro. Pueden participar de esta Celebración en cualquier momento del día. Lo que vamos a presenciar ahora, la Celebración de la Pasión del Señor, está dividido en tres partes Litúrgicas. La Primera Parte Litúrgica es la Celebración de la Palabra, luego tendremos la Adoración de la Cruz y finalmente la Sagrada Comunión. Siendo ya las 17:00 de la tarde, hora de Roma. Saludamos a todas las emisoras de Radio y Televisión que se están conectando a través de Eurovisión y Mundovisión, en señal abierta a esta Celebración de la Pasión del Señor.

09:53
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Y vemos que ya el Santo Padre hace su Ingreso a la Basílica Vaticana para dar Inicio a esta Celebración. Con el ingreso del Papa León XIV (14) también nosotros vamos creando ese ambiente de recogimiento, de Oración para poder escuchar las lecturas, acompañar al Señor en este momento de su entrega total y definitiva por amor al hombre, por amor a la humanidad, para vencer el pecado y a la muerte. La Celebración de la Pasión del Señor es una Celebración bastante sobria, no hay arreglos florales, no hay cantos que acompañen con alegría el Ingreso del Santo Padre. Sino es un ambiente de recogimiento, de Oración, de reflexión, en el cual nos ponemos al pie de la Cruz, para contemplar precisamente este Misterio por el cual hemos sido salvados.

11:20
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Santo Padre ya ha llegado delante del Altar de la Confesión. Se va a postrar por tierra, para poder dar inicio a esta Celebración. Y todos los presentes en la Basílica de San Pedro, lo acompañarán poniéndose de rodillas y en un momento de silencio, harán una Oración silenciosa en este momento. El Santo Padre también se ha despojado del Solideo que lleva en la cabeza y se postra delante del Altar de la Confesión. Este gesto simboliza el imitar la muerte de Jesús, de ponerse a los pies de la Cruz. Es esa actitud de rendición total, de humildad completa que el Santo Padre, está realizando en este momento.

12:52
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Después de unos minutos de silencio y oración, el Papa León XIV ahora se dirige hacia el lugar, que ha sido instalado. Al lado izquierdo de la Basílica de San Pedro, desde donde va a Presidir esta Celebración de la Pasión del Señor. Y lo hacemos con una oración, una oración que nos recuerda precisamente nuestra condición de siervos.

11:20
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Santo Padre ya ha llegado delante del Altar de la Confesión. Se va a postrar por tierra, para poder dar inicio a esta Celebración. Y todos los presentes en la Basílica de San Pedro, lo acompañarán poniéndose de rodillas y en un momento de silencio, harán una Oración silenciosa en este momento. El Santo Padre también se ha despojado del Solideo que lleva en la cabeza y se postra delante del Altar de la Confesión. Este gesto simboliza el imitar la muerte de Jesús, de ponerse a los pies de la Cruz. Es esa actitud de rendición total, de humildad completa que el Santo Padre, está realizando en este momento.

12:52
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Después de unos minutos de silencio y oración, el Papa León XIV ahora se dirige hacia el lugar, que ha sido instalado. Al lado izquierdo de la Basílica de San Pedro, desde donde va a Presidir esta Celebración de la Pasión del Señor. Y lo hacemos con una oración, una oración que nos recuerda precisamente nuestra condición de siervos.


Il Santo Padre, giunto davanti all’altare, si prostra a terra. Tutti si inginocchiano e, in silenzio, pregano per breve tempo.

Oratio


13:48
El Santo Padre - El Papa León XIV

Reminiscere miserationum tuarum, Domine,
et famulos tuos æterna protectione sanctifica,
pro quibus Christus, Filius tuus,
per suum cruorem instituit paschale mysterium.
Qui vivit et regnat in sæcula sæculorum.

℟.  Amen.

El Santo Padre, al llegar al altar, se postra en el suelo. Todos se arrodillan y rezan en silencio durante un breve instante.

Oración


13:48
El Santo Padre - El Papa León XIV

Recuerda, Señor, tus misericordias
y santifica a tus siervos con tu eterna protección,
pues Jesucristo, tu Hijo, por medio de su Sangre
instituyó en favor nuestro el Misterio Pascual,
el que vive y reina contigo por los siglos de los siglos.

℟.  Amen.



14:13
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Después de este momento introductorio y Oración Inicial, damos paso a la Primera Parte de la Liturgia, que es la Liturgia de la Palabra.

Pars prima
LITURGIA VERBI

14:36
Lectio prima:


Dal libro del profeta Isaia 52, 13 – 53, 12 Lectio prima: Ipse vulneratus est propter iniquitates nostras (Quartus cantus Servi Domini)

14:40
Lectio prima:

Ecco, il mio servo avrà successo,
sarà onorato, esaltato e innalzato grandemente.
Come molti si stupirono di lui
– tanto era sfigurato per essere d’uomo il suo aspetto
e diversa la sua forma da quella dei figli dell’uomo –,
così si meraviglieranno di lui molte nazioni;
i re davanti a lui si chiuderanno la bocca,
poiché vedranno un fatto mai a essi raccontato
e comprenderanno ciò che mai avevano udito.
Chi avrebbe creduto al nostro annuncio?
A chi sarebbe stato manifestato il braccio del Signore?

È cresciuto come un virgulto davanti a lui
e come una radice in terra arida.
Non ha apparenza né bellezza
per attirare i nostri sguardi,
non splendore per poterci piacere.
Disprezzato e reietto dagli uomini,
uomo dei dolori che ben conosce il patire,
come uno davanti al quale ci si copre la faccia;
era disprezzato e non ne avevamo alcuna stima.

Eppure egli si è caricato delle nostre sofferenze,
si è addossato i nostri dolori;
e noi lo giudicavamo castigato,
percosso da Dio e umiliato.
Egli è stato trafitto per le nostre colpe,
schiacciato per le nostre iniquità.
Il castigo che ci dà salvezza si è abbattuto su di lui;
per le sue piaghe noi siamo stati guariti.

Noi tutti eravamo sperduti come un gregge,
ognuno di noi seguiva la sua strada;
il Signore fece ricadere su di lui
l’iniquità di noi tutti.
Maltrattato, si lasciò umiliare
e non aprì la sua bocca;
era come agnello condotto al macello,
come pecora muta di fronte ai suoi tosatori,
e non aprì la sua bocca.

Con oppressione e ingiusta sentenza fu tolto di mezzo;
chi si affligge per la sua posterità?
Sì, fu eliminato dalla terra dei viventi,
per la colpa del mio popolo fu percosso a morte.
Gli si diede sepoltura con gli empi,
con il ricco fu il suo tumulo,
sebbene non avesse commesso violenza
né vi fosse inganno nella sua bocca.

Ma al Signore è piaciuto prostrarlo con dolori.
Quando offrirà se stesso in sacrificio di riparazione,
vedrà una discendenza, vivrà a lungo,
si compirà per mezzo suo la volontà del Signore.
Dopo il suo intimo tormento vedrà la luce
e si sazierà della sua conoscenza;
il giusto mio servo giustificherà molti,
egli si addosserà le loro iniquità.
Perciò io gli darò in premio le moltitudini,
dei potenti egli farà bottino,
perché ha spogliato se stesso fino alla morte
ed è stato annoverato fra gli empi,
mentre egli portava il peccato di molti
e intercedeva per i colpevoli.

℣.  Palabra de Dios.
℟.  Te alabamos, Señor.
Parte Primera de la
LITURGÍA de la PALABRA

14:36
Primera Lectura:


Lectura del profeta Isaías 52, 13 – 53, 12 1ª lectura: Fue traspasado por nuestras transgresiones. (Cuarto Cántico del Siervo del Señor)

14:40
Primera Lectura

Mire, mi siervo tendrá éxito;
subirá y crecerá mucho.
Como muchos se espantaron de él,
porque desfigurado, no parecía hombre,
ni tenía aspecto humano.
Así asombrará a muchos pueblos.
Ante él los reyes cerrarán la boca.
Al ver algo inenarranable comprenderán algo inaudito.
Quién creó a nuestro anuncio
a quién se reveló el brazo del Señor.


Creció en su presencia como brote,
como raíz, en tierra árida,
sin figura, sin bellezza.
Lo vimos sin aspecto atrayente,
despreciado y evitado de los hombres,
como un hombre de dolores,
acostumbrado a sufrimientos
ante el cual se ocultaban los rostros.
era despreciado y desestimado.

Él soportó nuestros sufrimientos
y aguantó nuestros dolores.
Nosotros lo estimamos leproso,
herido de Dios y humillado.
Pero él fue traspasado por nuestras rebeliones,
triturado por nuestros crímenes.
Nuestro castigo saludable cayó sobre él.
Sus cicatrices nos curaron.

Todos érrábamos como ovejas,
cada uno siguiendo su camino.
Y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes.
Maltratado voluntariamente
se humillaba y no abría la boca.
Como cordero llevado al matadero,
como oveja ante el esquilador,
enmudecía y no abría la boca.


Sin defensa, sin justicias se lo llevaron.
¿Quién se preocupará de su estirpe?
Lo arrancaron de la tierra de los vivos.
Por los pecados de mi pueblo lo hirieron.
Le dieron sepultura con los malvados
y una tumba como los malhechores,
aunque no había cometido crímenes
ni hubo engaño en su boca.

El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento
y entregar su vida como expiación.
Verá su descendencia, prolongará sus años.
Lo que el Señor quiere prosperará por su mano.
Por los trabajos de su alma verá la luz.
El justo se saciará del conocimiento.
Mi siervo justificará a muchos
porque cargó con los crímenes de ellos.
Le daré una multitud como parte
y tendrá como despojo una muchedumbre.
Porque expuso su vida a la muerte
y fue contado entre los pecadores.
Él tomó el pecado de muchos
e intercedió por los pecadores.

℣.  Palabra de Dios.
℟.  Te alabamos, Señor.


18:52
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Y a la Profecía de Isaías respondemos con el Salmo 30, cuyo estribillo nos invita a cantar. Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.


Psalmus responsorius

19:05
Il salmista: Ps 30

℣.  Padre, nelle tue mani
consegno il mio spirito.

℟.  Padre, nelle tue mani
consegno il mio spirito.

1.  In te, Signore, mi sono rifugiato,
mai sarò deluso;
difendimi per la tua giustizia.
Alle tue mani affido il mio spirito;
tu mi hai riscattato, Signore, Dio fedele.  ℟.

2.  Sono il rifiuto dei miei nemici
e persino dei miei vicini,
il terrore dei miei conoscenti;
chi mi vede per strada mi sfugge.
Sono come un morto, lontano dal cuore;
sono come un coccio da gettare.  ℟.

3.  Ma io confido in te, Signore;
dico: «Tu sei il mio Dio,
i miei giorni sono nelle tue mani».
Liberami dalla mano dei miei nemici
e dai miei persecutori.  ℟.

4.  Sul tuo servo fa’ splendere il tuo volto,
salvami per la tua misericordia.
Siate forti, rendete saldo il vostro cuore,
voi tutti che sperate nel Signore.  ℟.

18:52
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Y a la Profecía de Isaías respondemos con el Salmo 30, cuyo estribillo nos invita a cantar. Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.


Salmo Responsorial

19:05
Il salmista: Ps 30

℣.  Padre, en tus manos
encomiendo mi espíritu.

℟.  Padre, en tus manos
encomiendo mi espíritu.

1.  A ti, Señor, me acojo;
No quede yo nunca defraudado.
Tú eres justo, ponme a salvo.
En tus manos encomiendo mi espíritu;
Dios leal, me librarás.  ℟.

2.  Soy la burla de todos mis enemigos,
la irrición de mis vecinos,
el espanto de mis conocidos.
Me ven por la calle y escapan de mí.
Me han olvidado como a un muerto.  ℟.


3.  Pero yo confío en ti, Señor
Te digo, tú eres mi Dios,
en tu mano están mis azares.
Líbrame de los enemigos que me persiguen.  ℟.


4.  Que sobre tu servidor brille tu rostro,
sálvame por tu amor.
Fortalezcan su corazón, sean valientes,
todos los que esperan en el Señor.  ℟.



22:49
Lectio secunda


  Lectura de la carta a los Hebreos 4, 14-16; 5, 7-9 Lectio secunda: Didicit obœdientiam et factus est omnibus obœdientibus sibi auctor salutis.

22:54
Lectio secunda

Hermanos:

Ya que tenemos un sumo sacerdote grande que ha atravesado el cielo, Jesús, Hijo de Dios, mantengamos firme la confesión de fe.

No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido probado en todo, como nosotros, menos en el pecado. Por eso, comparezcamos confiados ante el trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia para un auxilio oportuno.

Cristo, en efecto, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, siendo escuchado por su piedad filial. Y, aun siendo Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer. Y, llevado a la consumación, se convirtió, para todos los que lo obedecen, en autor de salvación eterna.

℣.  Palabra del Señor
℟.  Gloria a Ti Señor, Jesús.
24:34
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

La Liturgia en el día de hoy, en la Pasión del Señor, nos presenta la Aclamación al Evangelio, tomado de la Carta de San Pablo a los Filipenses, que nos dice, "Por nosotros Cristo se hizo obediente hasta la muerte y una muerte de Cruz. Por eso Dios lo exaltó y le dio el nombre que está sobre todo nombre.



GRADUALE


24:56
La schola: Cf. Phil 2, 8-9

Christus factus est pro nobis obœdiens
usque ad mortem, mortem autem crucis.

℣.  Propter quod et Deus exaltavit illum:
et dedit illi nomen, quod est super omne nomen.


27:13
Evangelium


Passio Domini nostri Iesu Christi secundum Ioannem 18, 1 – 19, 42

Comprehenderunt Iesum et ligaverunt eum


27:23
Evangelium

In illo tempore:

Egressus est Iesus cum discipulis suis trans torrentem Cedron, ubi erat hortus, in quem introivit ipse et discipuli eius. Sciebat autem et Iudas, qui tradebat eum, locum, quia frequenter Iesus convenerat illuc cum discipulis suis.

Iudas ergo, cum accepisset cohortem et a pontificibus et pharisæis ministros, venit illuc cum lanternis et facibus et armis. Iesus itaque sciens omnia, quæ ventura erant super eum, processit, et dicit eis: «Quem quæritis?».

Responderunt ei: «Iesum Nazarenum».

Dicit eis: «Ego sum!». Stabat autem et Iudas, qui tradebat eum, cum ipsis. Ut ergo dixit eis: «Ego sum!», abierunt retrorsum, et ceciderunt in terram.

Iterum ergo eos interrogavit: «Quem quæritis?».

Illi autem dixerunt: «Iesum Nazarenum».

Respondit Iesus: «Dixi vobis: Ego sum! Si ergo me quæritis, sinite hos abire», ut impleretur sermo, quem dixit: «Quos dedisti mihi, non perdidi ex ipsis quemquam».

Simon ergo Petrus, habens gladium, eduxit eum et percussit pontificis servum et abscidit eius auriculam dextram. Erat autem nomen servo Malchus.

Dixit ergo Iesus Petro: «Mitte gladium in vaginam; calicem, quem dedit mihi Pater, non bibam illum?».


Adduxerunt Iesum ad Annam primum

Cohors ergo et tribunus et ministri Iudæorum comprehenderunt Iesum et ligaverunt eum et adduxerunt ad Annam primum; erat enim socer Caiphæ, qui erat pontifex anni illius. Erat autem Caiphas, qui consilium dederat Iudæis: «Expedit unum hominem mori pro populo».

Sequebatur autem Iesum Simon Petrus et alius discipulus. Discipulus autem ille erat notus pontifici et introivit cum Iesu in atrium pontificis; Petrus autem stabat ad ostium foris. Exivit ergo discipulus alius, qui erat notus pontifici, et dixit ostiariæ et introduxit Petrum. Dicit ergo Petro ancilla ostiaria: «Numquid et tu ex discipulis es hominis istius?».


Dicit ille: «Non sum!». Stabant autem servi et ministri, qui prunas fecerant, quia frigus erat, et calefaciebant se; erat autem cum eis et Petrus stans et calefaciens se.

Pontifex ergo interrogavit Iesum de discipulis suis et de doctrina eius. Respondit ei Iesus: «Ego palam locutus sum mundo; ego semper docui in synagoga et in templo, quo omnes Iudæi conveniunt, et in occulto locutus sum nihil. Quid me interrogas? Interroga eos, qui audierunt quid locutus sum ipsis; ecce hi sciunt, quæ dixerim ego».


Hæc autem cum dixisset, unus assistens ministrorum dedit alapam Iesu dicens: «Sic respondes pontifici?».

Respondit ei Iesus: «Si male locutus sum, testimonium perhibe de malo; si autem bene, quid me cædis?».


Misit ergo eum Annas ligatum ad Caipham pontificem.


Numquid et tu ex discipulis eius es? Non sum!

Erat autem Simon Petrus stans et calefaciens se. Dixerunt ergo ei: «Numquid et tu ex discipulis eius es?».

Negavit ille et dixit: «Non sum!».

Dicit unus ex servis pontificis, cognatus eius, cuius abscidit Petrus auriculam: «Nonne ego te vidi in horto cum illo?». Iterum ergo negavit Petrus; et statim gallus cantavit.

Regnum meum non est de mundo hoc.

Adducunt ergo Iesum a Caipha in prætorium. Erat autem mane. Et ipsi non introierunt in prætorium, ut non contaminarentur, sed manducarent Pascha. Exivit ergo Pilatus ad eos foras et dicit: «Quam accusationem affertis adversus hominem hunc?».

Responderunt et dixerunt ei: «Si non esset hic malefactor, non tibi tradidissemus eum».

Dixit ergo eis Pilatus: «Accipite eum vos et secundum legem vestram iudicate eum!».

Dixerunt ei Iudæi: «Nobis non licet interficere quemquam», ut sermo Iesu impleretur, quem dixit, significans qua esset morte moriturus.

Introivit ergo iterum in prætorium Pilatus et vocavit Iesum et dixit ei: «Tu es rex Iudæorum?».

Respondit Iesus: «A temetipso tu hoc dicis, an alii tibi dixerunt de me?».

Respondit Pilatus: «Numquid ego Iudæus sum? Gens tua et pontifices tradiderunt te mihi; quid fecisti?».


Respondit Iesus: «Regnum meum non est de mundo hoc; si ex hoc mundo esset regnum meum, ministri mei decertarent, ut non traderer Iudæis; nunc autem meum regnum non est hinc».

Dixit itaque ei Pilatus: «Ergo rex es tu?».

Respondit Iesus: «Tu dicis quia rex sum. Ego in hoc natus sum et ad hoc veni in mundum, ut testimonium perhibeam veritati; omnis, qui est ex veritate, audit meam vocem».

Dicit ei Pilatus: «Quid est veritas?».

Et cum hoc dixisset, iterum exivit ad Iudæos et dicit eis: «Ego nullam invenio in eo causam. Est autem consuetudo vobis, ut unum dimittam vobis in Pascha; vultis ergo dimittam vobis regem Iudæorum?».

Clamaverunt ergo rursum dicentes: «Non hunc, sed Barabbam!». Erat autem Barabbas latro.

Ave, rex Iudæorum!

Tunc ergo apprehendit Pilatus Iesum et flagellavit. Et milites, plectentes coronam de spinis, imposuerunt capiti eius et veste purpurea circumdederunt eum; et veniebant ad eum, et dicebant: «Ave, rex Iudæorum!», et dabant ei alapas.

Et exiit iterum Pilatus foras et dicit eis: «Ecce adduco vobis eum foras, ut cognoscatis quia in eo invenio causam nullam». Exiit ergo Iesus foras, portans spineam coronam et purpureum vestimentum.

Et dicit eis: «Ecce homo!».

Cum ergo vidissent eum pontifices et ministri, clamaverunt dicentes: «Crucifige, crucifige [eum]!».

Dicit eis Pilatus: «Accipite eum vos et crucifigite; ego enim non invenio in eo causam».

Responderunt ei Iudæi: «Nos legem habemus, et secundum legem debet mori, quia Filium Dei se fecit».


Cum ergo audisset Pilatus hunc sermonem, magis timuit et ingressus est prætorium iterum et dicit ad Iesum: «Unde es tu?». Iesus autem responsum non dedit ei. Dicit ergo ei Pilatus: «Mihi non loqueris? Nescis quia potestatem habeo dimittere te et potestatem habeo crucifigere te?».

Respondit Iesus: «Non haberes potestatem adversum me ullam, nisi tibi esset datum desuper; propterea, qui tradidit me tibi, maius peccatum habet».

Tolle, tolle, crucifige eum!

Exinde quærebat Pilatus dimittere eum; Iudæi autem clamabant dicentes: «Si hunc dimittis, non es amicus Cæsaris! Omnis [enim], qui se regem facit, contradicit Cæsari». Pilatus ergo, cum audisset hos sermones, adduxit foras Iesum, et sedit pro tribunali in locum, qui dicitur Lithostrotos, Hebraice autem Gabbatha. Erat autem Parasceve Paschæ, hora erat quasi sexta.

Et dicit Iudæis: «Ecce rex vester!».

Clamaverunt ergo illi: «Tolle, tolle, crucifige eum!».

Dicit eis Pilatus: «Regem vestrum crucifigam?».

Responderunt pontifices: «Non habemus regem nisi Cæsarem». Tunc ergo tradidit eis illum, ut crucifigeretur.

Crucifixerunt eum et cum eo alios duos

Susceperunt ergo Iesum. Et baiulans sibi crucem exivit in eum, qui dicitur Calvariæ locum, quod Hebraice dicitur Golgotha, ubi eum crucifixerunt et cum eo alios duos hinc et hinc, medium autem Iesum. Scripsit autem et titulum Pilatus et posuit super crucem; erat autem scriptum: «Iesus Nazarenus Rex Iudæorum». Hunc ergo titulum multi legerunt Iudæorum, quia prope civitatem erat locus, ubi crucifixus est Iesus; et erat scriptum Hebraice, Latine, Græce.

Dicebant ergo Pilato pontifices Iudæorum: «Noli scribere: Rex Iudæorum, sed [quia]: Ipse dixit: “Rex sum Iudæorum”».

Respondit Pilatus: «Quod scripsi, scripsi!».

Partiti sunt vestimenta mea sibi

Milites ergo cum crucifixissent Iesum, acceperunt vestimenta eius et fecerunt quattuor partes, unicuique militi partem, et tunicam. Erat autem tunica inconsutilis, desuper contexta per totum. Dixerunt ergo ad invicem: «Non scindamus eam, sed sortiamur de illa, cuius sit», ut Scriptura impleatur dicens: «Partiti sunt vestimenta mea sibi et in vestem meam miserunt sortem». Et milites quidem hæc fecerunt.

Ecce filius tuus. Ecce mater tua.

Stabant autem iuxta crucem Iesu mater eius et soror matris eius, Maria Cleopæ, et Maria Magdalene. Cum vidisset ergo Iesus matrem et discipulum stantem, quem diligebat, dicit matri: «Mulier, ecce filius tuus». Deinde dicit discipulo: «Ecce mater tua». Et ex illa hora accepit eam discipulus in sua.


Consummatum est!

Post hoc sciens Iesus, quia iam omnia consummata sunt, ut consummaretur Scriptura, dicit: «Sitio». Vas positum erat aceto plenum; spongiam ergo plenam aceto hyssopo circumponentes, obtulerunt ori eius. Cum ergo accepisset acetum, Iesus dixit: «Consummatum est!». Et inclinato capite tradidit spiritum.

56:09
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Qui ci si genuflette e si fa una breve pausa.


Et continuo exivit sanguis et aqua.

Iudæi ergo, quoniam Parasceve erat, ut non remanerent in cruce corpora sabbato, erat enim magnus dies illius sabbati, rogaverunt Pilatum, ut frangerentur eorum crura, et tollerentur. Venerunt ergo milites et primi quidem fregerunt crura et alterius, qui crucifixus est cum eo; ad Iesum autem cum venissent, ut viderunt eum iam mortuum, non fregerunt eius crura, sed unus militum lancea latus eius aperuit, et continuo exivit sanguis et aqua.


Et qui vidit, testimonium perhibuit, et verum est eius testimonium, et ille scit quia vera dicit, ut et vos credatis. Facta sunt enim hæc, ut Scriptura impleatur: «Os non comminuetur eius», et iterum alia Scriptura dicit: «Videbunt in quem transfixerunt».


Ligaverunt corpus Iesu linteis cum aromatibus.

Post hæc autem rogavit Pilatum Ioseph ab Arimathæa, qui erat discipulus Iesu, occultus autem propter metum Iudæorum, ut tolleret corpus Iesu; et permisit Pilatus. Venit ergo et tulit corpus eius.

Venit autem et Nicodemus, qui venerat ad eum nocte primum, ferens mixturam myrrhæ et aloes quasi libras centum. Acceperunt ergo corpus Iesu et ligaverunt illud linteis cum aromatibus, sicut mos Iudæis est sepelire. Erat autem in loco, ubi crucifixus est, hortus, et in horto monumentum novum, in quo nondum quisquam positus erat. Ibi ergo propter Parascevem Iudæorum, quia iuxta erat monumentum, posuerunt Iesum.


℣.  Palabra del Señor
℟.  Gloria a Ti Señor, Jesucristo.
GRADUAL


24:56
La schola: Cf. Phil 2, 8-9

Por nosotros Cristo se hizo obediente
hasta la muerte y una muerte de Cruz.

℣.  Por eso Dios lo exaltó y le dio
el nombre que está sobre todo nombre.


27:13
Canto al Evangelio:


Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según San Juan 18, 1 – 19, 42

Arrestaron a Jesús y lo ataron


27:23
Canto al Evangelio:

En aquel tiempo:

Salió Jesús con sus discípulos al otro lado del torrente del Cedrón, donde había un huerto. Y entraron allí él y sus discípulos. Judas, el que lo iba a entregar, conocía también el sitio, porque Jesús se reunía a menudo allí con sus discípulos.

Judás entonces, tomando una cohorte de guardias de los sumos sacerdotes y de los fariseos, entró allá con faroles, antorchas y armas. Jesús, sabiendo todo lo que venía sobre él, se adelantó y le dijo a Judas, ¿a quién buscan?

Le contestaron a Jesús el Nazareno.

Jesús les dijo, "Yo soy." Estaba también con ellos Judas, el que lo iba a entregar. Al decirles, "Yo soy." Retrocedieron y cayeron a tierra.

Les preguntó otra vez, ¿a quién buscan?

Ellos dijeron a Jesús el Nazareno.

Jesús contestó, "Les he dicho que soy yo. Si me buscan a mí, dejen marchar a estos." Así se cumplió lo que había dicho. No he perdido a ninguno de los que me diste.

Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al criado del sumo sacerdote cortándole la oreja derecha. Este criado se llamaba Malco.

Dijo entonces Jesús a Pedro, mete la espada en la vaina. El cáliz que me ha dado mi padre no lo voy a beber.

Primero llevaron a Jesús ante Anás

La cohorte, el tribuno y los guardias de los judíos prendieron a Jesús, lo ataron y lo llevaron primero a Anás porque era suegro de Caifás, sumo sacerdote aquel año. Caifás era el que había dado a los judíos este consejo. Conviene que muera un solo hombre por el pueblo.

Simón Pedro y otro discípulo seguían a Jesús. Este discípulo era conocido del sumo sacerdote y entró con Jesús en el palacio del sumo sacerdote. Mientras Pedro se quedó afuera de la puerta, salió el otro discípulo, el conocido del sumo sacerdote, habló a la portera e hizo entrar a Pedro. La criada portera dijo entonces a Pedro, "¿No eres tú también de los discípulos de ese hombre?"

Él dijo, "No lo soy. Los criados y los guardias habían encendido un brasero porque hacía frío y se calentaban." También Pedro estaba con ellos de pie, calentándose.

El sumo sacerdote interrogó a Jesús acerca de sus discípulos y de su doctrina. Jesús le contestó: Yo he hablado abiertamente al mundo. Yo he enseñado continuamente en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos. Y no he dicho nada a escondidas. ¿Por qué me preguntas a mí? Pregunta a los que me han oído de qué les he hablado. Ellos saben lo que yo he dicho.

Apenas dijo esto, uno de los guardias que estaba allí le dio una bofetada a Jesús diciendo,

"¿Así contestas al sumo sacerdote?" Jesús respondió, si he faltado al hablar, muestra en qué he faltado. Pero si he hablado como se debe, ¿por qué me pegas?

Entonces Anás lo envió atado a Caifás, sumo sacerdote.

¿Tú también eres uno de sus discípulos? ¡Yo no!

Simón Pedro estaba de pie calentándose y le dijeron, ¿no eres tú también de sus discípulos?


Él lo negó diciendo, "No lo soy.

Uno de los criados del sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro le cortó la oreja. le dijo, "¿No te he visto yo en el huerto con él?" Pedro volvió a negar y enseguida cantó un gallo.

Mi reino no es de este mundo.

Llevaron a Jesús de casa de Caifás al pretorio. Era el amanecer. Y ellos no entraron en el pretorio para no incurrir en impureza y poder así comer la Pascua. Salió Pilato afuera a donde estaban ellos y dijo, "¿Qué acusación presentan contra este hombre?

Le contestaron. Si este no fuera un malhechor, no te lo entregaríamos.

Pilato les dijo, "Llévenselo ustedes y júzguenlo según su ley.

Los Judíos le dijeron, "No estamos autorizados para dar muerte a nadie." Así se cumplió lo que había dicho Jesús, indicando de qué muerte iba a morir.

Entró otra vez Pilato en el pretorio, llamó a Jesús y le dijo, "¿Eres tú el rey de los judíos?"

Jesús le contestó, "¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho? otros de mí.

Pilato replicó, "¿Acaso soy yo, judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?"

Jesús le contestó, "Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino es de aquí.

Pilato le dijo, "Entonces, ¿tú eres rey?"

Jesús le contestó, tú lo dices, soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.

Entonces Pilato le dijo, "¿Y qué es la verdad?

Dicho esto, salió otra vez. a donde estaban los judíos y les dijo, "Yo no encuentro en él ninguna culpa. Es costumbre entre ustedes que por Pascua ponga a uno en libertad. ¿Quieren que lo suelte al rey de los judíos?

Regunurs volvieron a gritar diciendo, a eseno, a Barrabas. El tal Barrabas era un bandido.

¡Salve, Rey de los Judíos!

Entonces Pilato tomó a Jesús y lo mandó a azotar. Y los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le echaron por encima un manto color púrpura y acercándose a él; le decían, salve Rey de los judíos. Y le daban bofetadas.

Pilato salió otra vez afuera y les dijo, "Miren, lo saco afuera una vez más para que sepan que no encuentro en él ninguna culpa." Y salió Jesús afuera llevando la corona de espinas y el manto color púrpura.

Pilato les dijo, "He aquí al hombre."

Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y los guardias, gritaron, crucifícalo, crucifícalo.

Entonces Pilato les dijo, "Llévenselo ustedes y crucifíquenlo, porque yo no encuentro culpa en él."

Los judíos le contestaron, nosotros tenemos una ley y según esa ley tiene que morir porque se ha hecho hijo de Dios.

Cuando Pilato oyó estas palabras, se asustó aún más, entró otra vez en el pretorio y dijo a Jesús, ¿De dónde eres tú? Pero Jesús no le dio respuesta y Pilato le dijo, "A mí no me hablas. ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y autoridad para crucificarte?


Jesús le contestó, "No tendrías ninguna autoridad sobre mí si no te la hubieran dado de lo alto. Por eso, el que me ha entregado a ti tiene un pecado mayor.

¡Llévenselo, llévenselo, crucifíquenlo!

Desde ese momento Pilato trataba de soltarlo, pero los judíos gritaban. Si sueltas a ese, no eres amigo del César. Todo el que se hace rey está contra el César. C P Pato, entonces, al oír estas palabras, sacó afuera a Jesús y se sentó en el tribunal. en el sitio que llamaban el enlozado. En hebreo, gabbata. Era el día de la preparación de la Pascua hacia el mediodía.

Y dijo Pilato a los judíos, He aquí a vuestro rey.

Ellos gritaron fuera. Fuera. Crucifíalo

Pilato les dijo, "A su rey voy a crucificar.

Contestaron los sumos sacerdotes. No tenemos más rey que al César. Entonces se lo entregó para que lo crucificaran.

Lo crucificaron a él y a otros dos con él.

Tomaron a Jesús y cargando el mismo con la cruz, salió al sitio llamado de la Calavera, que en hebreo se dice Gólgota, donde lo crucificaron y con él a otros dos, uno a cada lado. y en medio a Jesús. Y Pilato escribió un letrero y lo puso encima de la cruz. En él estaba escrito Jesús el Nazareno, el rey de los judíos. Leyeron el letrero muchos judíos porque estaba cerca el lugar donde lo crucificaron y estaba escrito en hebreo, en latín y en griego.

Entonces los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato, "No escribas el rey de los judíos, sino este ha dicho, soy el rey de los judíos."

Pilato les contestó, lo escrito, escrito está.

Se repartieron mi ropa entre ellos

Los soldados cuando crucificaron a Jesús, cogieron su ropa haciendo cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba a abajo. Y se dijeron, no la rasguemos, sino echémosla a suerte a ver a quién le toca. Así se cumplió la escritura. Se repartieron mis ropas y echaron a suerte mi túnica. Esto hicieron los soldados

He aquí a tu hijo. He aquí a tu madre

Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofas, y María la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y junto a ella, al discípulo al que amaba, dijo a su madre, mujer, ahí tienes a tu hijo. Luego dijo al discípulo, "Ahí tienes a tu madre y desde aquella hora el discípulo la recibió como algo propio.

¡Consumado está!

Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la escritura, dijo, "Tengo sed." Había allí un jarro lleno de vinagre. Y sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de isopo, se la acercaron a la boca. Jesús cuando tomó el vinagre dijo, todo está cumplido. E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.

56:09
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

En un momento de silencio, todos los que participan en la basílica de San Pedro se ponen de rodillas.

Y enseguida salió sangre y agua

Los judíos entonces, como era el día de la preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día grande. Pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados. Le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él. Pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados con la lanza le traspasó el costado y al punto salió sangre y agua.

El que lo vio da testimonio y su testimonio es verdadero y él sabe que dice la verdad para que también ustedes crean. Esto ocurrió para que se cumpliera la escritura. No le quebrarán un hueso. Y en otro lugar de la escritura dice, "Mirarán al que traspasaron.

Envolvieron el cuerpo de Jesús con lienzos de lino y especias

Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque oculto por miedo a los judíos, pidió a Pilato que le dejara llevarse el cuerpo de Jesús. Y Pilato lo autorizó. Él fue entonces y se llevó el cuerpo.

Llegó también Nicodemo, el que había ido a verlo de noche, y trajo unas 100 libras de una mixtura de mirra y aloe. Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en los lienzos con los aromas, según se acostumbraba a enterrar entre los judíos. Había un huerto en el sitio donde lo crucificaron y en el huerto un sepulcro nuevo donde nadie había sido enterrado todavía. Y como para los judíos era el día de la preparación y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús.

℣.  Palabra del Señor
℟.  Gloria a Ti Señor, Jesucristo.


01:01:26
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Después de haber escuchado la proclamación de la pasión del Señor según San Juan. Nos disponemos a escuchar la Homilía del Predicador de la Casa Ponficia, el padre Roberto Pasolini. En esta Celebración, el Papa no pronuncia la Homilía.


HOMILIA

01:01:58
Fray Roberto Pasolini O.F.M.
Predicador de la Casa Ponficia

Hermanos y hermanas, en este Día Santo, la Liturgia nos invita a contemplar la Pasión del Señor. Lo hemos apenas escuchado en el canto. Ante este Misterio de muerte y de gloria es natural, congregarse en silencio, para Orar. Sin embargo, la Cruz de Cristo corre el riesgo de permanecer incomprensible si la consideramos como un acontecimiento aislado, un evento inexplicable. En realidad es que es la culminación de un camino, la plenitud de una vida en la que Jesús aprendió a escuchar y a acoger la voz del Padre, dejándose guiar día a día hacia el amor más grande.

01:02:49
Fray Roberto Pasolini O.F.M.
Predicador de la Casa Ponficia

Para entender este camino durante los días de la Semana Santa, la Liturgia nos ha invitado a escuchar los llamados Cantos del Siervo del Señor. Se trata de textos poéticos, en los que el profeta Isaías, esbozó la figura de un siervo misterioso a través del cual Dios puede salvar al mundo del mal y del pecado. La Tradición Cristiana ha reconocido en estos Cantos una sorprendente prefiguración y también dramática, de esos pasos que Jesús realizó identificándose como el hombre del dolor, que se despojó de sí mismo hasta la muerte, cargando sobre sí los pecados de muchos.

01:03:42
Fray Roberto Pasolini O.F.M.
Predicador de la Casa Ponficia

En el primer canto, el siervo es presentado como alguien que está llamado para una misión, bella, abrir los ojos a los ciegos y sacar a los presos de la cárcel, a los que están en tinieblas de la prisión. Es una tarea toda de la vida dirigida a aquellos oprimidos por el sufrimiento, la injusticia y el pecado. Sin embargo, el siervo debe llevar a cabo con extrema gentileza, siguiendo un método preciso. No gritará, no alzará la voz, no se oirá su voz en las calles, no quebrará la caña, cascada, no apagará la mecha que humea.

01:04:32
Fray Roberto Pasolini O.F.M.
Predicador de la Casa Ponficia

Ninguna violencia, nada de recurrir a la fuerza, nada de la tentación de destruir para empezar todo de nuevo. El siervo debe buscar la vida en medio de la oscuridad del mal. Sabemos que esto no es fácil, asumir esta misión. Todos nos vemos tentados a forzar las situaciones, a usar un poco de agresividad, un poco de violencia, pensando que son estos medios, que sin esto las cosas nunca se resolverán. El siervo del Señor no puede ceder a este instinto. Debe preservar la mansedumbre como la única fortaleza para afrontar la oscuridad del mal. En el segundo canto algo se quiebra.

01:05:22
Fray Roberto Pasolini O.F.M.
Predicador de la Casa Ponficia

Tras intentar cumplir su misión, el siervo experimenta que todos sus esfuerzos por hacer el bien, han sido inútiles. Y dice, "En vano me he gastado mis fuerzas. El bien sembrado no parece germinar. Todo parece estancado y bloqueado. Es una crisis que tarde o temprano, afecta a todo aquel que ha elegido seguir al Señor. La sensación de dar vueltas en vano, de no llegar a ninguna parte, de permanecer fiel a algo que no da fruto. En realidad es solo una impresión, porque con la palabra en vano, el profeta no quiere decir que el siervo ha actuado en vano, sino que el resultado de su trabajo no lo puede verificar.

01:06:14
Fray Roberto Pasolini O.F.M.
Predicador de la Casa Ponficia

A llevar la luz a la oscuridad, el siervo del Señor ha entrado en un espacio donde las cosas ya no se entienden según nuestros criterios, sino que siguen otro diseño, ese paradójico, el de una salvación que viene de Dios. En el tercer canto surge una nueva sorpresa. El siervo se da cuenta de que las mismas personas a las que desea ayudar reaccionan con hostilidad, con rabia, incluso con violencia. Quienes viven en tinieblas en realidad no siempre reciben la luz. A veces la rechazan e intentan desbloquearla. Porque la luz no resalta solo lo que es bello, sino también lo que nosotros queremos ocultar, nuestras heridas, nuestras mentiras, nuestras ambigüedades.

01:07:08
Fray Roberto Pasolini O.F.M.
Predicador de la Casa Ponficia

Y esto nos da miedo. Pero el siervo no retrocede. Continúa el camino indicado por el Señor sin huir. «Entregué mi espalda a los que me golpeaban, mis mejíllas a los que me arrancaban mi barba. No escondí mi rostro a los insultos y a los escupitajos». En el cuarto canto, lo que hemos proclamado en esta liturgia ocurre algo desconcertante. La violencia que sufre el siervo es tan intensa que desfigura su rostro dejándolo irreconocible. No tiene apariencia, ni belleza.

01:07:52
Fray Roberto Pasolini O.F.M.
Predicador de la Casa Ponficia

Y sin embargo, precisamente en este camino, el siervo aprendió a no devolver el mal recibido. Cuando el mal nos golpea, nuestro instinto es el de reaccionar, el de rechazarlo, el de saldar las cuentas. El siervo, en cambio, no cede a esta lógica. Lo acepta todo sin devolver violencia. El mal lo alcanza y ahí se detiene. Por eso llevaba el pecado de muchos e intercedía por los culpables. Hermanos y hermanas, Jesús no solo se limitó a escuchar estos cantos, los ha interpretado y los ha vivido intensamente con plena confianza en la voluntad del Padre, hasta el punto de transformar su crucifixión en un acto de salvación.

01:08:51
Fray Roberto Pasolini O.F.M.
Predicador de la Casa Ponficia

Ese mundo ante el mal solo conoce dos caminos. Rendirse o devolverlo. Lo vemos a diario en las guerras, En las divisiones, en las heridas que marcan todas nuestras relaciones. El mal sigue circulando porque encuentras a alguien dispuesto a pagarlo y a multiplicarlo. Jesús rompió esta cadena no imponiéndose con una fuerza superior, sino aceptando lo que le sucedió y reconociendo en ello la recompensa dramática de su pasión, reconociendo la partitura del canto de amor y de servicio que el Padre le había confiado a su vida.

01:09:41
Fray Roberto Pasolini O.F.M.
Predicador de la Casa Ponficia

No cumplió esta partitura de modo mecánico, sino traduciendo las palabras proféticas en gestos concretos, en perdón, en silencio lleno de compasión. Así, recorriendo el camino de la cruz, aprendió la obediencia más difícil, el del amor por el otro, incluso cuando el otro se presenta como enemigo. Vivimos en un mundo donde la voz de Dios ya no guía el camino compartido de la humanidad como antes. No porque la voz de Dios ha desaparecido, sino porque a menudo es una voz entre tantas, ahogada por otras palabras que prometen seguridad, progreso y bienestar.

01:10:30
Fray Roberto Pasolini O.F.M.
Predicador de la Casa Ponficia

Estas son hoy las indicaciones que guían muchas decisiones y marcan el rumbo de nuestra vida en común. Sin embargo, el mundo sigue siendo un lugar donde la gente sufre y muere, a menudo sin culpa y sin razón. Las guerras continúan, las injusticias se multiplican y los más vulnerables pagan el precio. Es como si faltara una palabra, una palabra capaz de unir el camino de la humanidad, un canto que sepa orientar nuestros pasos hacia un mundo más justo y fraterno. Y sin embargo, precisamente en este escenario, si vemos con atención, podemos vislumbrar algo sorprendente. Una multitud silenciosa de personas que eligen escuchar a una voz diferente.

01:11:24
Fray Roberto Pasolini O.F.M.
Predicador de la Casa Ponficia

Algunos la reconocen claramente como la voluntad de Dios. Otros la oyen como un llamado profundo e indispensable de su propia conciencia. Es una voz que no grita, que no se impone con fuerza, que no promete atajos. Es un canto discreto y persistente que nos invita a amar, a permanecer y a no devolver el daño recibido. Algunos eligen escuchar esta canción. Son hombres y mujeres normales que caminan a veces sin siquiera saberlo por el mismo camino del siervo del Señor. No realizan gestos extraordinarios. Simplemente cada día se levantan e intentan que sus vidas sirvan no solo a ellos, sino también a los demás.

01:12:20
Fray Roberto Pasolini O.F.M.
Predicador de la Casa Ponficia

Soportan cargas que no eligieron. Abrazan heridas sin endurecerse. No dejan de buscar el bien, incluso cuando parece inútil. No hacen ruido, no ocupan el escenario, pero mantienen abierta la posibilidad de un mundo diferente. Gracias a ellos, el mal no tiene la última palabra y la historia no termina en la violencia. Esta multitud de personas atestigua que los cantos de ese siervo en el cual Dios se complace siguen resonando en el corazón humano, esperando solo a alguien dispuesto a traducirlos, en la partitura concreta de su propia vida, incluso cuando esto signifique cargar la Cruz.

01:13:09
Fray Roberto Pasolini O.F.M.
Predicador de la Casa Ponficia

Dentro de un momento adoraremos la Cruz del Señor con gestos, silencio y oraciones. Será un ocasión especial, para reconocer el misterio de Dios y reconciliarnos con la cualidad débil y fuerte de su amor por nosotros y por todos. Si no queremos correr el riesgo de reducir esta liturgia a una mera formalidad, podemos decir entonces, al menos en nuestro corazón, deponer las armas que aún empuñamos entre las manos. Quizás no parezcan tan peligrosas como las que empuñan los poderosos del mundo. Sin embargo, también estos son instrumentos de muerte, porque bastan para debilitar, para herir, para vaciar nuestras relaciones cotidianas de significado y de amor.

01:14:09
Fray Roberto Pasolini O.F.M.
Predicador de la Casa Ponficia

Ayer como hoy, el mundo necesita ser salvado de la violencia del mal, de la injusticia que mata. de las divisiones que humillan. Pero esta salvación no viene de lo alto, ni puede garantizarse mediante decisiones políticas, económicas o militares. El mundo se salva continuamente por aquellos dispuestos a abrazar los cantos del siervo del Señor, como fundamento de sus vidas. Esto es lo que hizo el Señor Jesús. Tomó en serio la voluntad del Padre, abrazándola como una partitura musical que debería interpretarse hasta el final, con fuertes clamores y lágrimas.

01:14:50
Fray Roberto Pasolini O.F.M.
Predicador de la Casa Ponficia

Por esta razón, en el momento decisivo, fue arrestado y pudo declarar, "Soy yo, para entrar libremente en su pasión de amor." Hermanos y hermanas, también a nosotros, hoy se nos entrega la partitura de la Cruz. Podemos acogerla con libertad, si aceptamos que no hay ninguna circunstancia difícil que no podamos afrontar, que no hay ningún culpable al que apuntar el dedo. No hay ningún enemigo que nos impida amar y servir. Al contrario, estamos nosotros, que elegimos no devolver el mal y permanecer pacientes en la tribulación, creer en la bondad, incluso cuando la oscuridad parece engüllirlo todo.

01:15:44
Fray Roberto Pasolini O.F.M.
Predicador de la Casa Ponficia

Podemos convertirnos en los siervos que el Señor necesita, para traer la salvación al mundo. En estos tiempos como los nuestros, tan desgarrados por el odio y la violencia, donde incluso el nombre de Dios se invoca para justificar guerras y decisiones de muerte, nosotros los cristianos estamos llamados a acercarnos sin miedo, es más, con total confianza a la Cruz del Señor. Sabiendo que ella es un trono en el que podemos sentarnos y aprendamos a reinar con él. Poniendo nuestra vida al servicio de los demás. Si somos capaces de mantenernos firmes a esta profesión de fe, también nuestros días podrán dar voz a los cantos de alegría y del sufrimiento, a esa misteriosa partitura de la Cruz, en la que se reconocen las notas del amor más grande.



01:16:57
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Con esta invitación del Predicador de la Casa Pontificia, Fray Roberto Pasolini, concluye la Homilía en este Viernes Santo de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, en el cual nos ha invitado precisamente a asumir la misteriosa partitura de la Cruz de Jesús y ponerlo en práctica en nuestras vidas. Ahora, en un momento de silencio, el Santo Padre y la Asamblea están interiorizando las palabras que ha pronunciado el Predicador de la Casa Pontificia. Una prédica centrada en la figura del siervo sufriente del cual nos habló el profeta Isaías. Y ahora presentemos nuestras súplicas y oraciones. protestantes de la zona Oremos. Oremos, hermanos, por la Iglesia Santa de Dios, para que el Señor le dé paz, la mantenga en la unidad y la proteja en toda la tierra y a todos nos conceda una vida confiada y serena para gloria de Dios Padre todopoderoso. Glorificare un patreent Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo manifiestas tu gloria a todas las naciones, vela solicito por la obra de tu amor, para que la Iglesia extendida por todo el Persevere con fe inquebrantable en la confesión de tu nombre. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. Oremos también por nuestro Santo Padre, el Papa León, para que Dios que lo llamó al orden episcopal lo asista y proteja para el bien de la Iglesia como guía del pueblo santo de Dios. Dios todopoderoso y eterno, cuya sabiduría gobiernas todas las cosas, atiende bondadoso nuestras súplicas y guarda en tu amor a quien has elegido como Papa, para que el pueblo cristiano gobernado por ti, progrese siempre en la fe bajo el callado del mismo pontífice. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. Oremos también por todos los obispos, los presbíteros, diáconos y por todos los miembros del pueblo santo de Dios. Dios todopoderoso y eterno, cuyo Espíritu santifica y gobierna todo el cuerpo de la Iglesia, escucha las súplicas que te dirigimos por tus ministros para que con la ayuda de tu gracia todos te sirvan con fidelidad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. Oremos también por los catecúmenos, para que Dios nuestro Señor les abra los oídos del Espíritu y la puerta de la misericordia, de modo que recibían la remisión de todos los pecados por el baño de la regeneración. Así sean incorporados a Jesucristo, nuestro Señor. Dios todopoderoso y eterno, que haces fecunda tu Iglesia dándole constantemente nuevos hijos. Acrecienta la fe y la sabiduría de los catecúmenos para que al renacer en la fuente bautismal sean contados entre los hijos de adopción. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. Oremos también por todos los hermanos nuestros que creen en Cristo, para que Dios nuestro Señor asista y congregue en una sola iglesia a los que viven de acuerdo con la verdad. Dios todopoderoso y eterno, que vas reuniendo a tus hijos dispersos y velas por la unidad ya lograda, mira con amor a la grey de tu hijo para que la integridad de la fe y el vínculo de la caridad congregue a los que consagró en un solo bautismo. Jesucristo nuestro Señor. Amén. Oremos también por el pueblo judío, el primero a quien habló el Señor Dios nuestro, para que acreciente en ellos el amor de su nombre y la fidelidad a la alianza. Omnipot. Dios todopoderoso y eterno, que confiaste tus promesas a Abraham y a su descendencia, escucha con piedad las súplicas de tu Iglesia para que el pueblo de la primera alianza llegue a conseguir la plenitud de la redención. por Jesucristo nuestro Señor. Amén. Oremos también por los que no creen en Cristo, para que iluminados por el Espíritu Santo encuentren el camino de la salvación. Dios todopoderoso y eterno, concede a quienes no creen en Cristo encontrar la verdad al caminar en tu presencia con sincero corazón y a nosotros, deseosos de ahondar en el misterio de tu vida, ser ante el mundo testigos más convincentes de tu amor y crecer en la caridad fraterna. por Jesucristo nuestro Señor. Amén. Oremos también por los que no conocen a Dios, para que merezcan llegar a él por la rectitud, practicando la justicia y con sinceridad de su vida. Omnipotern Dios todopoderoso y eterno, que creaste a todos los hombres, para que deseándote siempre te busquen y cuando te encuentren descansen en ti. Concédeles en medio de sus dificultades que los signos de tu amor y el testimonio de las buenas obras de los creyentes los lleven al gozo de reconocerte como el único Dios verdadero y padre de todos los hombres. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. Oremos también por los gobernantes de todas las naciones, para que Dios nuestro Señor, según sus designios, los guíe en sus pensamientos y decisiones hacia la paz y libertad de todos los hombres. Dios todopoderoso y eterno, en tu mano están los corazones de los hombres y los derechos de los pueblos. Mira con bondad a los que nos gobiernan, para que en todas partes se mantengan por tu misericordia la prosperidad de los pueblos, la paz estable y la libertad religiosa. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. Oremos también por los pueblos heridos por las atrocidades de las guerras, para que sus lágrimas y la sangre de sus víctimas no sean derramadas en vano, sino que ayuden a construir una era de paz que surja de las llagas gloriosas de Jesucristo. Dios misericordioso y fuerte, que anulas las guerras y abajas a los soberbios, aleja lo más antes posible de la humanidad horrores y lágrimas para que todos podamos ser llamados verdaderamente tus hijos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. Oremos, queridos hermanos, a Dios Padre todopoderoso, para que libre al mundo de todos los errores, aleje las enfermedades, destierre el hambre, abra las prisiones injustas, la salud a los enfermos y la salvación a los moribundos. Que no estoy hablando nada, hombre. Dios todopoderoso y eterno, consuela los afligidos y fuerza de los que sufren. Lleguen hasta ti las súplicas de quienes te invocan en la tribulación para que todos sientan en sus adversidades el gozo de tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. Y ahora, después de haber presentado nuestras súplicas y oraciones, pasamos a la segunda parte de esta liturgia de la pasión del Señor, la adoración de la Santa Cruz. Esta segunda parte inicia con la procesión del diácono que lleva a la cruz de Cristo, atravesando por medio de la basílica cruz de Cristo. que me estoy orinando. Yo vuelvo a decir que para mí es un encuentro, es un ruito y luego eh en caso de este de Kico sigue siendo un soberbio, sigue diciendo como dijo el otro día, no, mi casa no, perdón, es la casa de tus hijas, es la casa de tu familia, que no fuiste capaz de comprar una casa, eh, con los millones que ganaste y que te lo gastaste en otras cosas y uno dice y es lo que yo quiero para lo malo, quiero para exclusiva no habla de encuentro, habla de en momento. Todo nos lleva efectivamente a la Pantoja en una publicación en redes sociales de llam hablan de esa información que no había que no había llorado reconoce esa conversación se sapen los dos y se pero que yo no niego la información se arrudena lo que te digo yo que conociendo y conociendo a Pojan se Puedes emocionar todo lo que quieras. camb 6 años que no te hablas con tu madre diciendo que hubiera sugerido que estuviera la cárcel porque justo que yo no cuestiono la información de los que yo digo es que no me creo ese reconcili a ninguno de hecho un mejor que siempre no puedo opinar no puedo opinar lo que gente que puedo insistir es que estupendo que nos den contenido otra cuento absolutamente todo. ¿Qué pasa? Vamos air que levant El diácono continúa llevando la cruz por medio de la basileca de San Pedro. y ya se va acercando al punto establecido para la segunda parada, en la cual presentará a todos los fieles el leño, la madera con el cual hemos sido salvados. El Santo Padre y todos los fieles continúan acogiendo la cruz. inus mundi peit adoremos flectam genua El diácono presenta la cruz a la asamblea y después de haber cantado, "Miren el árbol de la cruz donde estuvo clavado Cristo, el Salvador del mundo, han respondido diciendo, vengan a adorarlo. Levate. La cruz de la salvación se va acercando al tercer punto establecido para la tercera parada. El Santo Padre, los miembros de la Curia Romana, los sacerdotes religiosas laicos van siguiendo y reflexionando este momento de ostención de la Santa Cruz. Sí, ha estado 6 años estuvo con ella. Sí. Y nuevamente en esta tercera y última parada escuchemos el canto de anuncio del diácono cruis. Mundi peendit flectamos lleno y por tercera Tercera vez, el papá león y la asamblea se pone de rodillas en signo de veneración de la Santa Cruz. le mira levate lo creación llegamos a la parte central de esta celebración que es la adoración de la Santa Cruz. familia esa que para ello escucharemos el cántico del salmo 66, no sé si es Ortega, cuya antífona nos introduce que se ven ahí en este momento de adoración. Tu cruz adoramos, Señor, que tien y tu santa resurrección alabamos y glorificamos. Por el madero de la cruz ha venido la alegría al mundo entero, dice la antífona de este cántico. Ya ha sido colocado la cruz del Señor delante del altar de la confesión para la adoración y la asamblea se dispone para poder invocar la piedad y la misericordia de Dios. Que Dios tenga piedad y nos bendiga, ilumine su rostro sobre nosotros y tenga misericordia de nosotros. Nada. Se creía que todo el mundo que te era de Santo Padre se ha despojado de la casu que llevaba y se va acercando lentamente para la adoración de la Santa Cruz. Acompañemos este momento de adoración con esta antífona. Tu cruz adoramos, Señor. Tu santa resurrección alabamos y glorificamos. Briniu deus miseria nostri Venerisum miserator tu adoramos de Santa resurrección en tu laudamos glorific Vivo universo. la monel contristi terra después de que el papaleón se ha realizado la adoración de la cruz y enseguida los diáconos, ahora los miembros de la curia romana, los señores cardenales, pasan uno a uno para adorar a la cruz de Cristo, mientras la asamblea está cantando los improperios, las lamentaciones que el pueblo hace, buscando un motivo por el cual el Dios de la vida ha muerto. Santos Santos que yo no me aquí que cada vez que me muevo se apaga y per la mia un primo et tu flagellatos Estos improperios nos hablan de lamento de Dios que dice, "Pueblo mío, ¿qué te he hecho? ¿En qué te he ofendido? Respóndeme. Yo te saqué de Egipto. Tú preparaste una cruz para tu Salvador. Pueblo mío, ¿qué te he hecho? ¿En qué te he ofendido? Respóndeme. Yo te guié 40 años por el desierto, te alimenté con el maná. Te introduje en una tierra prometida. Tú preparaste una cruz para tu Salvador. Santos mi Egipto de verso faraon il mare rubrisi principus sacerdotus respondex Croce santo. entonando los improperios que recorren diferentes momentos de la historia de la salvación. El Señor nos dice, "Pueblo mío, ¿qué te he hecho? ¿En qué te he ofendido? Respóndeme. Yo por ti hería los reyes cananeos. Tú me diste la cabeza con la caña. Yo te di un cetro real. Tú me pusiste una corona de espinas. Yo te levanté con gran poder. Tú me colgaste del batíbulo de la cruz. Pueblo mío, ¿qué te he hecho? ¿En qué te he ofendido? respóndeme. Se te mare Santos Santo Satános Mira, Guatemala lloviendo. Santos. Mi señor Después de haber escuchado los imbroperios y el himno que nos habla, oh cruz fiel, árbol único de nobleza, jamás El bosque de un mejor tributo en hoja, en flor y en fruto. Dulces clavos, dulce árbol, donde la vida empieza con un peso tan dulce en su corteza. Ahora el papá león va a tomar la cruz de Cristo, la va a elevar delante del altar y lo presentará a toda la asamblea en un momento de adoración en silencio. Y todos de rodillas van meditando lo que nos dice este himno. Tolido mi señor por el fracaso de Adam, que mordió muerte en la manzana. Otro árbol señaló de flor humana que reparase el daño paso a paso. Oh plenitud del tiempo consumado, del seno de Dios Padre en que vivía, vean la palabra entrando por María en el misterio mismo del pecado. en plenitud de vida y de sendero, dio el paso hacia la muerte porque él quiso. Miren de par en par el paraíso abierto por la fuerza de un cordero. adecuado paseando una zona rojosa. Y ahora precisamente esa fuerza del cordero nos introduce a la tercera parte de esta celebración de la pasión del Señor, el momento de la santa comunión. Ya el diácono que ha ido a la capilla del santísimo sacramento, donde el día de ayer fue reservada el santísimo cuerpo de Cristo acompañado con los otros sacerdotes y diáconos. están llevando el cuerpo de Cristo, el alimento de salvación que será distribuido entre los fieles. momento de salir del taller que ya hemos hecho. una forma Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a decir, Paternis santif voluntas in cielo e in terra. vita nostra dimusitorus en tenta Tentaciones se liberanos. Líbranos de todos los males, Señor, y concédenos la paz en nuestros días, para que, ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado y protegidos de toda perturbación, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo. Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria por siempre, Señor. Gloria y news day. Este es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor. Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme. Ya lo vale la trá santo padre ha comulgado y a continuación los diáconos y demás ministros lo harán. harán lo mismo mientras que la liturgia nos presenta la antífona la comunión que nos dice, "Te adoramos, Cristo, y te bendecimos, porque por tu santa cruz has redimido al mundo. mundo. Jesús Saluta. adoramos Rundo. Señor de cuentes multindo Adoramos Hristi cruce de visi mundo. Acabamos de escuchar el salmo 21 que nos dice, "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Al verme se burlan de mí, hacen visajes, menean la cabeza. acudió al Señor que lo ponga a salvo, que lo libre si tanto lo quiere. Me acorrala una jauría de mastines, me cerca una banda de malhechores, me taladran las manos y los pies, puedo contar mis huesos, se reparten mi ropa, echan a suerte mi túnica. Pero tú, Señor, no te quedes lejos, fuerza mía. Oremos. Oremos. Dios todopoderoso y eterno, que nos ha renovado con la gloriosa muerte y resurrección de tu ungido, continua realizando en nosotros por la participación en este misterio, la obra de tu misericordia para que vivamos siempre entregados a ti por Jesucristo nuestro Señor. Amén. Es muy doloroso. Descienda, Señor, tu bendición abundante sobre tu pueblo, que ha celebrado la muerte de tu hijo con la esperanza de su resurrección. Llegue a él tu perdón, reciba el consuelo, crezca su fe y se afiance en él. la salvación eterna. Ponte de pie, ponte de pie por Jesucristo nuestro Señor. Nuestro Señor. Espérate, espérate que va a decir la ahora. Échate para allá, échate para allá, échate para allá. Poner yo de pie también con esta oración sobre el pueblo santo de Dios concluye esta celebración de la pasión del Señor que el Papa León 14 ha presidido aquí en la basílica de San Pedro. La procesión se retira en silencio, sin ningún canto para continuar este ambiente de meditación, de reflexión de la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo. Lo mismo hace el Santo Padre, se une a la procesión de salida y en silencio se retira meditando aún los párrafos del salmo cuando yo me levanté y ya estaba andando y lo mismo hacemos también nosotros. Les agradecemos por haber estado con nosotros en esta transmisión y los invitamos a seguir en sintonía. En dos horas aproximadamente se llevará a cabo el viacrucis desde el coliseo de Roma, presidido por el Papa León 14, quien llevará la cruz, la cruz de Cristo, llevará sobre sus hombros simbólicamente la cruz del mundo. Los dejamos en este momento de silencio. Lautetur Jesus Christus. Alabado sea Jesucristo. Juana, que hay un problema en Mónaco. Mónaco tiene un problema. El mayordón no lo cuenta todo el contable. Ah.

Homilia Il Predicatore della Casa Pontificia tiene l’omelia. Silenzio per la riflessione personale.