domingo, 24 de mayo de 2026

03.04.2026 - Viernes Santo Celebración de la Pasión del Señor - Papa León XIV






03.04.2026 - Viernes Santo Celebración de la Pasión del Señor - Papa León XIV




3 de abril de 2026. - (Vatican News / Camino Católico) El Papa León XIV ha presidido la celebración de la Pasión del Señor hoy, Viernes Santo, a las 17 horas, en la Basílica de San Pedro. Ha predicado la Homilía el padre Roberto Pasolini, predicador de la Casa Pontificia.




Inicio de la Santa Misa



00:00
Portavoz de la Basílica

AVE MARÍA: Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte.

℟.  Amén.

AVE MARÍA: Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte.

℟.  Amén.

AVE MARÍA: Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte.

℟.  Amén.

℣.  Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.

℟.  Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

℟.  Amén.

Dios te salve, Reina
y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra;
Dios te salve. A ti llamamos
los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos
misericordiosos; y después de este destierro,
muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

¡Oh, clementísima, oh piadosa,
oh dulce Virgen María!
00:00
Portavoz de la Basílica

Ave María, grátia plena, Dóminus tecum, benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui, Iesus.


Sancta María, Mater Dei ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ.

℟.  Amén.

Ave María, grátia plena, Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui, Iesus.


Sancta María, Mater Dei ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ.

℟.  Amén.

Ave María, grátia plena, Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui, Iesus.


Sancta María, Mater Dei ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ.

℟.  Amén.

℣.  Gloria Patri, et Fílio, et Spiritui Sancto.

℟.  Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sǽcula sæculórum.

℟.  Amén.

Salve, Regina,
Mater misericórdiæ,
vita, dulcédo et spes nostra, salve.
Ad te clamámus, éxsules fílii Hevæ.
Ad te suspirámus, geméntes et fléntes
in hac lacrimárum valle.
Eja, ergo, advocáta nostra,
illos tuos misericórdes óculos ad nos convérte.
Et Jesum, benedíctum fructum ventris tui,
nobis post hoc exílium osténde.


O clemens, O pia,
O dulcis Virgo María.


04:47
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

«Laudetur Iesus Christus, Alabado sea Jesucristo». Reciban un cordial saludo desde los estudios de transmisión de Vatican Media y Radio Vaticana en la ciudad del Vaticano. A nombre de Renato Martínez y todos los integrantes del equipo de Vatican News, les damos una fraternal bienvenida, a la transmisión en directo de la Celebración de la Pasión de nuestro Señor Jesucristo, Presidida por el Papa León XIV (14), en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano. Los monitores están anunciando. (MONITORA, dice:) Está por comenzar la Celebración de la Pasión del Señor. Preparémonos a recibir la entrada de la procesión en absoluto silencio.

05:44
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Como acabamos de escuchar, se ha anunciado que en breves minutos iniciaremos con esta Celebración de la Pasión del Señor. Hoy 3 de abril, Viernes Santo, día en el cual la Iglesia conmemora precisamente este Misterio central de la Pasión de nuestro Señor Jesucristo. Y aprovechamos la ocasión para saludar a todos los que nos acompañan a través de la Radio, la Televisión e Internet por medio de nuestro Canal de YouTube, así como a través del Portal vaticanews.va. Un saludo especial a quienes nos vienen siguiendo a través de Facebook Live. Y con estas imágenes de la Basílica de San Pedro, saludamos a las emisoras que el día de hoy están conectadas con nosotros, emisoras de radio y televisión que hacen posible que estas imágenes y el audio pueda llegar hasta sus hogares.

06:35
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Especialmente saludamos a nuestros amigos de El Sembrador, Nueva Evangelización, Radio y Televisión y Canales afiliados. Saludamos también a WWTN, Radio y Televisión y Canales afiliados, a Celmon TV en Alicante, España; a Radio María en México; a Radio María en Guatemala; a Radio María en Costa Rica; a Radio María en Colombia, a Radio y Televisión Caritas Universidad Católica en Asunción, Paraguay; a Radio Vicentina en Chile; a Radio Católica en Cuenca, Ecuador; a Radio La Voz de María, en Guayaquil, Ecuador; a Radio Hogar de Panamá; a Radio Magna Chubut en Patagonia, Argentina.

07:17
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Y en los Estados Unidos saludamos a Santa Teresita Radio; a Radio Paz de Miami; a Radio Inmaculada; Valores Radio y Valores Media en Valle de San Fernando, California; a Guadalupe Radio en Los Ángeles, California y un saludo especial a nuestros amigos del Consejo Episcopal Latinoamericano, el Celam, que también retransmite esta Celebración de la Pasión del Señor a través de su página web y redes sociales. Ya están los miembros de la Curia Romana, los señores Cardenales, los Obispos, Sacerdotes que trabajan en el Vaticano y también en los diferentes Dicasterios de la Santa Sede, así como los representantes del Cuerpo Diplomático.

08:06
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Representantes de las Congregaciones Religiosas femeninas y masculinas que tienen Sede en Roma y también numerosos Fieles y Peregrinos que se han congregado para poder celebrar aquí en la Basílica Vaticana este Misterio de la Pasión de nuestro Señor Jesucristo. Es una celebración bastante antigua. En este día del Viernes Santo no se celebra ningún sacramento, a excepción del Sacramento de la Penitencia y la Unción de los Enfermos. Desde el día de ayer, en casi todas las Parroquias de las Iglesias Católicas del mundo, se ha hecho la Reserva del Santísimo y el día de hoy no se ha Celebrado la Eucaristía, pero sí está permitido en esta Celebración, la Distribución de la Comunión.

09:06
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Se puede dar la Comunión a los Fieles y lo vamos a tener en esta Celebración, aquí en el San Pedro. Pueden participar de esta Celebración en cualquier momento del día. Lo que vamos a presenciar ahora, la Celebración de la Pasión del Señor, está dividido en tres partes Litúrgicas. La Primera Parte Litúrgica es la Celebración de la Palabra, luego tendremos la Adoración de la Cruz y finalmente la Sagrada Comunión. Siendo ya las 17:00 de la tarde, hora de Roma. Saludamos a todas las emisoras de Radio y Televisión que se están conectando a través de Eurovisión y Mundovisión, en señal abierta a esta Celebración de la Pasión del Señor.

09:53
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Y vemos que ya el Santo Padre hace su Ingreso a la Basílica Vaticana para dar Inicio a esta Celebración. Con el ingreso del Papa León XIV (14) también nosotros vamos creando ese ambiente de recogimiento, de Oración para poder escuchar las lecturas, acompañar al Señor en este momento de su entrega total y definitiva por amor al hombre, por amor a la humanidad, para vencer el pecado y a la muerte. La Celebración de la Pasión del Señor es una Celebración bastante sobria, no hay arreglos florales, no hay cantos que acompañen con alegría el Ingreso del Santo Padre. Sino es un ambiente de recogimiento, de Oración, de reflexión, en el cual nos ponemos al pie de la Cruz, para contemplar precisamente este Misterio por el cual hemos sido salvados.

11:20
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Santo Padre ya ha llegado delante del Altar de la Confesión. Se va a postrar por tierra, para poder dar inicio a esta Celebración. Y todos los presentes en la Basílica de San Pedro, lo acompañarán poniéndose de rodillas y en un momento de silencio, harán una Oración silenciosa en este momento. El Santo Padre también se ha despojado del Solideo que lleva en la cabeza y se postra delante del Altar de la Confesión. Este gesto simboliza el imitar la muerte de Jesús, de ponerse a los pies de la Cruz. Es esa actitud de rendición total, de humildad completa que el Santo Padre, está realizando en este momento.

12:52
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Después de unos minutos de silencio y oración, el Papa León XIV ahora se dirige hacia el lugar, que ha sido instalado. Al lado izquierdo de la Basílica de San Pedro, desde donde va a Presidir esta Celebración de la Pasión del Señor. Y lo hacemos con una oración, una oración que nos recuerda precisamente nuestra condición de siervos.

11:20
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Santo Padre ya ha llegado delante del Altar de la Confesión. Se va a postrar por tierra, para poder dar inicio a esta Celebración. Y todos los presentes en la Basílica de San Pedro, lo acompañarán poniéndose de rodillas y en un momento de silencio, harán una Oración silenciosa en este momento. El Santo Padre también se ha despojado del Solideo que lleva en la cabeza y se postra delante del Altar de la Confesión. Este gesto simboliza el imitar la muerte de Jesús, de ponerse a los pies de la Cruz. Es esa actitud de rendición total, de humildad completa que el Santo Padre, está realizando en este momento.

12:52
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Después de unos minutos de silencio y oración, el Papa León XIV ahora se dirige hacia el lugar, que ha sido instalado. Al lado izquierdo de la Basílica de San Pedro, desde donde va a Presidir esta Celebración de la Pasión del Señor. Y lo hacemos con una oración, una oración que nos recuerda precisamente nuestra condición de siervos.


Il Santo Padre, giunto davanti all’altare, si prostra a terra. Tutti si inginocchiano e, in silenzio, pregano per breve tempo.

Oratio


13:48
El Santo Padre - El Papa León XIV

Reminiscere miserationum tuarum, Domine,
et famulos tuos æterna protectione sanctifica,
pro quibus Christus, Filius tuus,
per suum cruorem instituit paschale mysterium.
Qui vivit et regnat in sæcula sæculorum.

℟.  Amen.

El Santo Padre, al llegar al altar, se postra en el suelo. Todos se arrodillan y rezan en silencio durante un breve instante.

Oración


13:48
El Santo Padre - El Papa León XIV

Recuerda, Señor, tus misericordias
y santifica a tus siervos con tu eterna protección,
pues Jesucristo, tu Hijo, por medio de su Sangre
instituyó en favor nuestro el Misterio Pascual,
el que vive y reina contigo por los siglos de los siglos.

℟.  Amen.



14:13
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Después de este momento introductorio y Oración Inicial, damos paso a la Primera Parte de la Liturgia, que es la Liturgia de la Palabra.

Pars prima
LITURGIA VERBI

14:36
Lectio prima:


Dal libro del profeta Isaia 52, 13 – 53, 12 Lectio prima: Ipse vulneratus est propter iniquitates nostras (Quartus cantus Servi Domini)

14:40
Lectio prima:

Ecco, il mio servo avrà successo,
sarà onorato, esaltato e innalzato grandemente.
Come molti si stupirono di lui
– tanto era sfigurato per essere d’uomo il suo aspetto
e diversa la sua forma da quella dei figli dell’uomo –,
così si meraviglieranno di lui molte nazioni;
i re davanti a lui si chiuderanno la bocca,
poiché vedranno un fatto mai a essi raccontato
e comprenderanno ciò che mai avevano udito.
Chi avrebbe creduto al nostro annuncio?
A chi sarebbe stato manifestato il braccio del Signore?

È cresciuto come un virgulto davanti a lui
e come una radice in terra arida.
Non ha apparenza né bellezza
per attirare i nostri sguardi,
non splendore per poterci piacere.
Disprezzato e reietto dagli uomini,
uomo dei dolori che ben conosce il patire,
come uno davanti al quale ci si copre la faccia;
era disprezzato e non ne avevamo alcuna stima.

Eppure egli si è caricato delle nostre sofferenze,
si è addossato i nostri dolori;
e noi lo giudicavamo castigato,
percosso da Dio e umiliato.
Egli è stato trafitto per le nostre colpe,
schiacciato per le nostre iniquità.
Il castigo che ci dà salvezza si è abbattuto su di lui;
per le sue piaghe noi siamo stati guariti.

Noi tutti eravamo sperduti come un gregge,
ognuno di noi seguiva la sua strada;
il Signore fece ricadere su di lui
l’iniquità di noi tutti.
Maltrattato, si lasciò umiliare
e non aprì la sua bocca;
era come agnello condotto al macello,
come pecora muta di fronte ai suoi tosatori,
e non aprì la sua bocca.

Con oppressione e ingiusta sentenza fu tolto di mezzo;
chi si affligge per la sua posterità?
Sì, fu eliminato dalla terra dei viventi,
per la colpa del mio popolo fu percosso a morte.
Gli si diede sepoltura con gli empi,
con il ricco fu il suo tumulo,
sebbene non avesse commesso violenza
né vi fosse inganno nella sua bocca.

Ma al Signore è piaciuto prostrarlo con dolori.
Quando offrirà se stesso in sacrificio di riparazione,
vedrà una discendenza, vivrà a lungo,
si compirà per mezzo suo la volontà del Signore.
Dopo il suo intimo tormento vedrà la luce
e si sazierà della sua conoscenza;
il giusto mio servo giustificherà molti,
egli si addosserà le loro iniquità.
Perciò io gli darò in premio le moltitudini,
dei potenti egli farà bottino,
perché ha spogliato se stesso fino alla morte
ed è stato annoverato fra gli empi,
mentre egli portava il peccato di molti
e intercedeva per i colpevoli.

℣.  Palabra de Dios.
℟.  Te alabamos, Señor.
Parte Primera de la
LITURGÍA de la PALABRA

14:36
Primera Lectura:


Lectura del profeta Isaías 52, 13 – 53, 12 1ª lectura: Fue traspasado por nuestras transgresiones. (Cuarto Cántico del Siervo del Señor)

14:40
Primera Lectura

Mire, mi siervo tendrá éxito;
subirá y crecerá mucho.
Como muchos se espantaron de él,
porque desfigurado, no parecía hombre,
ni tenía aspecto humano.
Así asombrará a muchos pueblos.
Ante él los reyes cerrarán la boca.
Al ver algo inenarranable comprenderán algo inaudito.
Quién creó a nuestro anuncio
a quién se reveló el brazo del Señor.


Creció en su presencia como brote,
como raíz, en tierra árida,
sin figura, sin bellezza.
Lo vimos sin aspecto atrayente,
despreciado y evitado de los hombres,
como un hombre de dolores,
acostumbrado a sufrimientos
ante el cual se ocultaban los rostros.
era despreciado y desestimado.

Él soportó nuestros sufrimientos
y aguantó nuestros dolores.
Nosotros lo estimamos leproso,
herido de Dios y humillado.
Pero él fue traspasado por nuestras rebeliones,
triturado por nuestros crímenes.
Nuestro castigo saludable cayó sobre él.
Sus cicatrices nos curaron.

Todos érrábamos como ovejas,
cada uno siguiendo su camino.
Y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes.
Maltratado voluntariamente
se humillaba y no abría la boca.
Como cordero llevado al matadero,
como oveja ante el esquilador,
enmudecía y no abría la boca.


Sin defensa, sin justicias se lo llevaron.
¿Quién se preocupará de su estirpe?
Lo arrancaron de la tierra de los vivos.
Por los pecados de mi pueblo lo hirieron.
Le dieron sepultura con los malvados
y una tumba como los malhechores,
aunque no había cometido crímenes
ni hubo engaño en su boca.

El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento
y entregar su vida como expiación.
Verá su descendencia, prolongará sus años.
Lo que el Señor quiere prosperará por su mano.
Por los trabajos de su alma verá la luz.
El justo se saciará del conocimiento.
Mi siervo justificará a muchos
porque cargó con los crímenes de ellos.
Le daré una multitud como parte
y tendrá como despojo una muchedumbre.
Porque expuso su vida a la muerte
y fue contado entre los pecadores.
Él tomó el pecado de muchos
e intercedió por los pecadores.

℣.  Palabra de Dios.
℟.  Te alabamos, Señor.


18:52
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Y a la Profecía de Isaías respondemos con el Salmo 30, cuyo estribillo nos invita a cantar. Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.


Psalmus responsorius

19:05
Il salmista: Ps 30

℣.  Padre, nelle tue mani
consegno il mio spirito.

℟.  Padre, nelle tue mani
consegno il mio spirito.

1.  In te, Signore, mi sono rifugiato,
mai sarò deluso;
difendimi per la tua giustizia.
Alle tue mani affido il mio spirito;
tu mi hai riscattato, Signore, Dio fedele.  ℟.

2.  Sono il rifiuto dei miei nemici
e persino dei miei vicini,
il terrore dei miei conoscenti;
chi mi vede per strada mi sfugge.
Sono come un morto, lontano dal cuore;
sono come un coccio da gettare.  ℟.

3.  Ma io confido in te, Signore;
dico: «Tu sei il mio Dio,
i miei giorni sono nelle tue mani».
Liberami dalla mano dei miei nemici
e dai miei persecutori.  ℟.

4.  Sul tuo servo fa’ splendere il tuo volto,
salvami per la tua misericordia.
Siate forti, rendete saldo il vostro cuore,
voi tutti che sperate nel Signore.  ℟.

18:52
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

Y a la Profecía de Isaías respondemos con el Salmo 30, cuyo estribillo nos invita a cantar. Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.


Salmo Responsorial

19:05
Il salmista: Ps 30

℣.  Padre, en tus manos
encomiendo mi espíritu.

℟.  Padre, en tus manos
encomiendo mi espíritu.

1.  A ti, Señor, me acojo;
No quede yo nunca defraudado.
Tú eres justo, ponme a salvo.
En tus manos encomiendo mi espíritu;
Dios leal, me librarás.  ℟.

2.  Soy la burla de todos mis enemigos,
la irrición de mis vecinos,
el espanto de mis conocidos.
Me ven por la calle y escapan de mí.
Me han olvidado como a un muerto.  ℟.


3.  Pero yo confío en ti, Señor
Te digo, tú eres mi Dios,
en tu mano están mis azares.
Líbrame de los enemigos que me persiguen.  ℟.


4.  Que sobre tu servidor brille tu rostro,
sálvame por tu amor.
Fortalezcan su corazón, sean valientes,
todos los que esperan en el Señor.  ℟.



22:49
Lectio secunda


  Lectura de la carta a los Hebreos 4, 14-16; 5, 7-9 Lectio secunda: Didicit obœdientiam et factus est omnibus obœdientibus sibi auctor salutis.

22:54
Lectio secunda

Hermanos:

Ya que tenemos un sumo sacerdote grande que ha atravesado el cielo, Jesús, Hijo de Dios, mantengamos firme la confesión de fe.

No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido probado en todo, como nosotros, menos en el pecado. Por eso, comparezcamos confiados ante el trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia para un auxilio oportuno.

Cristo, en efecto, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, siendo escuchado por su piedad filial. Y, aun siendo Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer. Y, llevado a la consumación, se convirtió, para todos los que lo obedecen, en autor de salvación eterna.

℣.  Palabra del Señor
℟.  Gloria a Ti Señor, Jesús.
24:34
Comentarista: Don Renato Martínez
Radio Vaticano - Periodista

La Liturgia en el día de hoy, en la Pasión del Señor, nos presenta la Aclamación al Evangelio, tomado de la Carta de San Pablo a los Filipenses, que nos dice, "Por nosotros Cristo se hizo obediente hasta la muerte y una muerte de Cruz. Por eso Dios lo exaltó y le dio el nombre que está sobre todo nombre.



Graduale


24:56
La schola: Cf. Phil 2, 8-9

Christus factus est pro nobis obœdiens
usque ad mortem, mortem autem crucis.

℣.  Propter quod et Deus exaltavit illum:
et dedit illi nomen, quod est super omne nomen.


22:49
Evangelium


Passio Domini nostri Iesu Christi secundum Ioannem 18, 1 – 19, 42

Comprehenderunt Iesum et ligaverunt eum


22:54
Evangelium

In illo tempore:

Egressus est Iesus cum discipulis suis trans torrentem Cedron, ubi erat hortus, in quem introivit ipse et discipuli eius. Sciebat autem et Iudas, qui tradebat eum, locum, quia frequenter Iesus convenerat illuc cum discipulis suis.

Iudas ergo, cum accepisset cohortem et a pontificibus et pharisæis ministros, venit illuc cum lanternis et facibus et armis. Iesus itaque sciens omnia, quæ ventura erant super eum, processit, et dicit eis: «Quem quæritis?».

Responderunt ei: «Iesum Nazarenum».

Dicit eis: «Ego sum!». Stabat autem et Iudas, qui tradebat eum, cum ipsis. Ut ergo dixit eis: «Ego sum!», abierunt retrorsum, et ceciderunt in terram.

Iterum ergo eos interrogavit: «Quem quæritis?».

Illi autem dixerunt: «Iesum Nazarenum».

Respondit Iesus: «Dixi vobis: Ego sum! Si ergo me quæritis, sinite hos abire», ut impleretur sermo, quem dixit: «Quos dedisti mihi, non perdidi ex ipsis quemquam».

Simon ergo Petrus, habens gladium, eduxit eum et percussit pontificis servum et abscidit eius auriculam dextram. Erat autem nomen servo Malchus.

Dixit ergo Iesus Petro: «Mitte gladium in vaginam; calicem, quem dedit mihi Pater, non bibam illum?».

Adduxerunt Iesum ad Annam primum

Cohors ergo et tribunus et ministri Iudæorum comprehenderunt Iesum et ligaverunt eum et adduxerunt ad Annam primum; erat enim socer Caiphæ, qui erat pontifex anni illius. Erat autem Caiphas, qui consilium dederat Iudæis: «Expedit unum hominem mori pro populo».

Sequebatur autem Iesum Simon Petrus et alius discipulus. Discipulus autem ille erat notus pontifici et introivit cum Iesu in atrium pontificis; Petrus autem stabat ad ostium foris. Exivit ergo discipulus alius, qui erat notus pontifici, et dixit ostiariæ et introduxit Petrum. Dicit ergo Petro ancilla ostiaria: «Numquid et tu ex discipulis es hominis istius?».

Dicit ille: «Non sum!». Stabant autem servi et ministri, qui prunas fecerant, quia frigus erat, et calefaciebant se; erat autem cum eis et Petrus stans et calefaciens se.

Pontifex ergo interrogavit Iesum de discipulis suis et de doctrina eius. Respondit ei Iesus: «Ego palam locutus sum mundo; ego semper docui in synagoga et in templo, quo omnes Iudæi conveniunt, et in occulto locutus sum nihil. Quid me interrogas? Interroga eos, qui audierunt quid locutus sum ipsis; ecce hi sciunt, quæ dixerim ego».

Hæc autem cum dixisset, unus assistens ministrorum dedit alapam Iesu dicens: «Sic respondes pontifici?».

Respondit ei Iesus: «Si male locutus sum, testimonium perhibe de malo; si autem bene, quid me cædis?».

Misit ergo eum Annas ligatum ad Caipham pontificem.

Numquid et tu ex discipulis eius es? Non sum!

Erat autem Simon Petrus stans et calefaciens se. Dixerunt ergo ei: «Numquid et tu ex discipulis eius es?».

Negavit ille et dixit: «Non sum!».

Dicit unus ex servis pontificis, cognatus eius, cuius abscidit Petrus auriculam: «Nonne ego te vidi in horto cum illo?». Iterum ergo negavit Petrus; et statim gallus cantavit.

Regnum meum non est de mundo hoc.

Adducunt ergo Iesum a Caipha in prætorium. Erat autem mane. Et ipsi non introierunt in prætorium, ut non contaminarentur, sed manducarent Pascha. Exivit ergo Pilatus ad eos foras et dicit: «Quam accusationem affertis adversus hominem hunc?».

Responderunt et dixerunt ei: «Si non esset hic malefactor, non tibi tradidissemus eum».

Dixit ergo eis Pilatus: «Accipite eum vos et secundum legem vestram iudicate eum!».

Dixerunt ei Iudæi: «Nobis non licet interficere quemquam», ut sermo Iesu impleretur, quem dixit, significans qua esset morte moriturus.

Introivit ergo iterum in prætorium Pilatus et vocavit Iesum et dixit ei: «Tu es rex Iudæorum?».

Respondit Iesus: «A temetipso tu hoc dicis, an alii tibi dixerunt de me?».

Respondit Pilatus: «Numquid ego Iudæus sum? Gens tua et pontifices tradiderunt te mihi; quid fecisti?».

Respondit Iesus: «Regnum meum non est de mundo hoc; si ex hoc mundo esset regnum meum, ministri mei decertarent, ut non traderer Iudæis; nunc autem meum regnum non est hinc».

Dixit itaque ei Pilatus: «Ergo rex es tu?».

Respondit Iesus: «Tu dicis quia rex sum. Ego in hoc natus sum et ad hoc veni in mundum, ut testimonium perhibeam veritati; omnis, qui est ex veritate, audit meam vocem».

Dicit ei Pilatus: «Quid est veritas?».

Et cum hoc dixisset, iterum exivit ad Iudæos et dicit eis: «Ego nullam invenio in eo causam. Est autem consuetudo vobis, ut unum dimittam vobis in Pascha; vultis ergo dimittam vobis regem Iudæorum?».

Clamaverunt ergo rursum dicentes: «Non hunc, sed Barabbam!». Erat autem Barabbas latro.

Ave, rex Iudæorum!

Tunc ergo apprehendit Pilatus Iesum et flagellavit. Et milites, plectentes coronam de spinis, imposuerunt capiti eius et veste purpurea circumdederunt eum; et veniebant ad eum, et dicebant: «Ave, rex Iudæorum!», et dabant ei alapas.

Et exiit iterum Pilatus foras et dicit eis: «Ecce adduco vobis eum foras, ut cognoscatis quia in eo invenio causam nullam». Exiit ergo Iesus foras, portans spineam coronam et purpureum vestimentum.

Et dicit eis: «Ecce homo!».

Cum ergo vidissent eum pontifices et ministri, clamaverunt dicentes: «Crucifige, crucifige [eum]!».

Dicit eis Pilatus: «Accipite eum vos et crucifigite; ego enim non invenio in eo causam».

Responderunt ei Iudæi: «Nos legem habemus, et secundum legem debet mori, quia Filium Dei se fecit».

Cum ergo audisset Pilatus hunc sermonem, magis timuit et ingressus est prætorium iterum et dicit ad Iesum: «Unde es tu?». Iesus autem responsum non dedit ei. Dicit ergo ei Pilatus: «Mihi non loqueris? Nescis quia potestatem habeo dimittere te et potestatem habeo crucifigere te?».

Respondit Iesus: «Non haberes potestatem adversum me ullam, nisi tibi esset datum desuper; propterea, qui tradidit me tibi, maius peccatum habet».

Tolle, tolle, crucifige eum!

Exinde quærebat Pilatus dimittere eum; Iudæi autem clamabant dicentes: «Si hunc dimittis, non es amicus Cæsaris! Omnis [enim], qui se regem facit, contradicit Cæsari». Pilatus ergo, cum audisset hos sermones, adduxit foras Iesum, et sedit pro tribunali in locum, qui dicitur Lithostrotos, Hebraice autem Gabbatha. Erat autem Parasceve Paschæ, hora erat quasi sexta.

Et dicit Iudæis: «Ecce rex vester!».

Clamaverunt ergo illi: «Tolle, tolle, crucifige eum!».

Dicit eis Pilatus: «Regem vestrum crucifigam?».

Responderunt pontifices: «Non habemus regem nisi Cæsarem». Tunc ergo tradidit eis illum, ut crucifigeretur.

Crucifixerunt eum et cum eo alios duos.

Susceperunt ergo Iesum. Et baiulans sibi crucem exivit in eum, qui dicitur Calvariæ locum, quod Hebraice dicitur Golgotha, ubi eum crucifixerunt et cum eo alios duos hinc et hinc, medium autem Iesum. Scripsit autem et titulum Pilatus et posuit super crucem; erat autem scriptum: «Iesus Nazarenus Rex Iudæorum». Hunc ergo titulum multi legerunt Iudæorum, quia prope civitatem erat locus, ubi crucifixus est Iesus; et erat scriptum Hebraice, Latine, Græce.

Dicebant ergo Pilato pontifices Iudæorum: «Noli scribere: Rex Iudæorum, sed [quia]: Ipse dixit: “Rex sum Iudæorum”».

Respondit Pilatus: «Quod scripsi, scripsi!».

Partiti sunt vestimenta mea sibi.****

Milites ergo cum crucifixissent Iesum, acceperunt vestimenta eius et fecerunt quattuor partes, unicuique militi partem, et tunicam. Erat autem tunica inconsutilis, desuper contexta per totum. Dixerunt ergo ad invicem: «Non scindamus eam, sed sortiamur de illa, cuius sit», ut Scriptura impleatur dicens: «Partiti sunt vestimenta mea sibi et in vestem meam miserunt sortem». Et milites quidem hæc fecerunt.

Ecce filius tuus. Ecce mater tua.

Stabant autem iuxta crucem Iesu mater eius et soror matris eius, Maria Cleopæ, et Maria Magdalene. Cum vidisset ergo Iesus matrem et discipulum stantem, quem diligebat, dicit matri: «Mulier, ecce filius tuus». Deinde dicit discipulo: «Ecce mater tua». Et ex illa hora accepit eam discipulus in sua.

Consummatum est!

Post hoc sciens Iesus, quia iam omnia consummata sunt, ut consummaretur Scriptura, dicit: «Sitio». Vas positum erat aceto plenum; spongiam ergo plenam aceto hyssopo circumponentes, obtulerunt ori eius. Cum ergo accepisset acetum, Iesus dixit: «Consummatum est!». Et inclinato capite tradidit spiritum.

Qui ci si genuflette e si fa una breve pausa.

Et continuo exivit sanguis et aqua.

Iudæi ergo, quoniam Parasceve erat, ut non remanerent in cruce corpora sabbato, erat enim magnus dies illius sabbati, rogaverunt Pilatum, ut frangerentur eorum crura, et tollerentur. Venerunt ergo milites et primi quidem fregerunt crura et alterius, qui crucifixus est cum eo; ad Iesum autem cum venissent, ut viderunt eum iam mortuum, non fregerunt eius crura, sed unus militum lancea latus eius aperuit, et continuo exivit sanguis et aqua.

Et qui vidit, testimonium perhibuit, et verum est eius testimonium, et ille scit quia vera dicit, ut et vos credatis. Facta sunt enim hæc, ut Scriptura impleatur: «Os non comminuetur eius», et iterum alia Scriptura dicit: «Videbunt in quem transfixerunt».

Ligaverunt corpus Iesu linteis cum aromatibus.

Post hæc autem rogavit Pilatum Ioseph ab Arimathæa, qui erat discipulus Iesu, occultus autem propter metum Iudæorum, ut tolleret corpus Iesu; et permisit Pilatus. Venit ergo et tulit corpus eius.

Venit autem et Nicodemus, qui venerat ad eum nocte primum, ferens mixturam myrrhæ et aloes quasi libras centum. Acceperunt ergo corpus Iesu et ligaverunt illud linteis cum aromatibus, sicut mos Iudæis est sepelire. Erat autem in loco, ubi crucifixus est, hortus, et in horto monumentum novum, in quo nondum quisquam positus erat. Ibi ergo propter Parascevem Iudæorum, quia iuxta erat monumentum, posuerunt Iesum.

Graduale


24:56
La schola: Cf. Phil 2, 8-9

Por nosotros Cristo se hizo obediente
hasta la muerte y una muerte de Cruz.

℣.  Por eso Dios lo exaltó y le dio
el nombre que está sobre todo nombre.


27:13
Evangelio


Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según San Juan 18, 1 – 19, 42

Arrestaron a Jesús y lo ataron


27:23
Evangelio

En aquel tiempo:

Salió Jesús con sus discípulos al otro lado del torrente del Cedrón, donde había un huerto. Y entraron allí él y sus discípulos. Judas, el que lo iba a entregar, conocía también el sitio, porque Jesús se reunía a menudo allí con sus discípulos.

Judás entonces, tomando una cohorte de guardias de los sumos sacerdotes y de los fariseos, entró allá con faroles, antorchas y armas.

Jesús, sabiendo todo lo que venía sobre él, se adelantó y le dijo a Judas, ¿a quién buscan?

Le contestaron a Jesús el Nazareno.

Jesús les dijo, "Yo soy." Estaba también con ellos Judas, el que lo iba a entregar. Al decirles, "Yo soy." Retrocedieron y cayeron a tierra.

Les preguntó otra vez, ¿a quién buscan? Ellos dijeron a Jesús el Nazareno. Jesús contestó, "Les he dicho que soy yo. Si me buscan a mí, dejen marchar a estos."

Así se cumplió lo que había dicho. No he perdido a ninguno de los que me diste. Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al criado del sumo sacerdote cortándole la oreja derecha.

Este criado se llamaba Malco. Dijo entonces Jesús a Pedro, mete la espada en la vaina. El cáliz que me ha dado mi padre no lo voy a beber.

La cohorte, el tribuno y los guardias de los judíos prendieron a Jesús, lo ataron y lo llevaron primero a Anás porque era suegro de Caifás, sumo sacerdote aquel año. Caifás era el que había dado a los judíos este consejo. Conviene que muera un solo hombre por el pueblo.

Simón Pedro y otro discípulo seguían a Jesús. Este discípulo era conocido del sumo sacerdote y entró con Jesús en el palacio del sumo sacerdote. Mientras Pedro se quedó afuera de la puerta, salió el otro discípulo, el conocido del sumo sacerdote, habló a la portera e hizo entrar a Pedro.

La criada portera dijo entonces a Pedro, "¿No eres tú también de los discípulos de ese hombre?" Él dijo, "No lo soy. Los criados y los guardias habían encendido un brasero porque hacía frío y se calentaban." También Pedro estaba con ellos de pie, calentándose. El sumo sacerdote interrogó a Jesús acerca de sus discípulos y de su doctrina. Jesús le contestó:

Yo he hablado abiertamente al mundo. Yo he enseñado continuamente en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos. Y no he dicho nada a escondidas. ¿Por qué me preguntas a mí? Pregunta a los que me han oído de qué les he hablado. Ellos saben lo que yo he dicho.

Apenas dijo esto, uno de los guardias que estaba allí le dio una bofetada a Jesús diciendo, "¿Así contestas al sumo sacerdote?" Jesús respondió, si he faltado al hablar, muestra en qué he faltado. Pero si he hablado como se debe, ¿por qué me pegas? Entonces Anás lo envió atado a Caifás, sumo sacerdote. Simón Pedro estaba de pie calentándose y le dijeron, ¿no eres tú también de sus discípulos? Él lo negó diciendo, "No lo soy. Uno de los criados del sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro le cortó la oreja. le dijo, "¿No te he visto yo en el huerto con él?" Pedro volvió a negar y enseguida cantó un gallo. Llevaron a Jesús de casa de Caifás al pretorio. Era el amanecer. Y ellos no entraron en el pretróio para no incurrir en impureza y poder así comer la Pascua. Salió Pilato afuera a donde estaban ellos y dijo, "¿Qué acusación presentan contra este hombre? Le contestaron. Si este no fuera un malhechor, no te lo entregaríamos. Pilato les dijo, "Llévenselo ustedes y júzguenlo según su ley. judíos le dijeron, "No estamos autorizados para dar muerte a nadie." Así se cumplió lo que había dicho Jesús, indicando de qué muerte iba a morir. Entró otra vez Pilato en el pretorio, llamó a Jesús y le dijo, "¿Eres tú el rey de los judíos?" Jesús le contestó, "¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho? otros de mí. Pilato replicó, "¿Acaso soy yo, judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?" Jesús le contestó, "Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino es de aquí. Pilato le dijo, "Entonces, ¿tú eres rey?" respond. Jesús le contestó, tú lo dices, soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz. Entonces Pilato le dijo, "¿Y qué es la verdad? Dicho esto, salió otra vez. a donde estaban los judíos y les dijo, "Yo no encuentro en él ninguna culpa. Es costumbre entre ustedes que por Pascua ponga a uno en libertad. ¿Quieren que lo suelte al rey de los judíos? Regunurs volvieron a gritar diciendo, a eseno, a Barrabas. El tal Barrabas era un bandido. Entonces Pilato tomó a Jesús y lo mandó a azotar. Y los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le echaron por encima un manto color púrpura 43 minutos y acercándose a él le decían, salve Rey de los judíos. Y le daban bofetadas. Pilato salió otra vez afuera y les dijo, "Miren, lo saco afuera una vez más para que sepan que no encuentro en él ninguna culpa." Y salió Jesús afuera llevando la corona de espinas y el manto color púrpura. Pilato les dijo, "He aquí al hombre." Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y los guardias, gritaron, crucifícalo, crucifícalo. R Saú Ortiz se llama Saul. Entonces Pilato les dijo, "Llévenselo ustedes y crucifíquenlo, porque yo no encuentro culpa en él." Los judíos le contestaron, nosotros tenemos una ley y según esa ley tiene que morir porque se ha hecho hijo de Dios. Cuando Pilato oyó estas palabras, se asustó aún más, entró otra vez en el pretorio y dijo a Jesús, ¿De dónde eres tú? Pero Jesús no le dio respuesta y Pilato le dijo, "A mí no me hablas. ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y autoridad para crucificarte? Jesús le contestó, "No tendrías ninguna autoridad sobre mí si no te la hubieran dado de lo alto. Por eso, el que me ha entregado a ti tiene un pecado mayor. Desde ese momento Pilato trataba de soltarlo, pero los judíos gritaban. Si sueltas a ese, no eres amigo del César. Todo el que se hace rey está contra el César. C P Pato, entonces, al oír estas palabras, sacó afuera a Jesús y se sentó en el tribunal. en el sitio que llamaban el enlozado. En hebreo, gabbata. Era el día de la preparación de la Pascua hacia el mediodía. Y dijo Pilato a los judíos, alabemos. He aquí a vuestro rey. Ellos gritaron fuera. Fuera. Crucifíalo Pilato les dijo, "A su rey voy a crucificar. Contestaron los sumos sacerdotes. No tenemos más rey que al César. Entonces se lo entregó para que lo crucificaran. Tomaron a Jesús y cargando el mismo con la cruz, salió al sitio llamado de la calavera, que en hebreo se dice Gólgota, donde lo crucificaron y con él a otros dos, uno a cada lado. y en medio a Jesús. Y Pilato escribió un letrero y lo puso encima de la cruz. En él estaba escrito Jesús el Nazareno, el rey de los judíos. Leyeron el letrero muchos judíos porque estaba cerca el lugar donde lo crucificaron y estaba escrito en hebreo, en latín y en griego. Entonces los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato, "No escribas el rey de los judíos, sino este ha dicho, soy el rey de los judíos." de presumo de Pilato les contestó, lo escrito, escrito Los soldados cuando crucificaron a Jesús, cogieron su ropa haciendo cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba a abajo. Y se dijeron, no la rasguemos, sino echémosla a suerte a ver a quién le toca. Así se cumplió la escritura. Se repartieron mis ropas y echaron a suerte mi túnica. Esto hicieron los soldados. Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofas, y María la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y junto a ella, al discípulo al que amaba, dijo a su madre, mujer, ahí tienes a tu hijo. Luego dijo al discípulo, "Ahí tienes a tu madre y desde aquella hora el discípulo la recibió como algo propio. Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la escritura, dijo, "Tengo sed." Había allí un jarro lleno de vinagre. Y sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de isopo, se la acercaron a la boca. Jesús cuando tomó el vinagre dijo, todo está cumplido. E inclinando la cabeza, entregó el espíritu. menos un cuarto. En un momento de silencio, todos los que participan en la basílica de San Pedro se ponen de rodillas. Los judíos entonces, como era el día de la preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día grande. a que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados. Le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él. Pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados con la lanza le traspasó el costado y al punto salió sangre y agua. El que lo vio da testimonio y su testimonio es verdadero y él sabe que dice la verdad para que también ustedes crean. Esto ocurrió para que se cumpliera la escritura. No le quebrarán un hueso. Y en otro lugar de la escritura dice, "Mirarán al que traspasaron. Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque oculto por miedo a los judíos, pidió a Pilato que le dejara llevarse el cuerpo de Jesús. Y Pilato lo autorizó. Él fue entonces y se llevó el cuerpo. Llegó también Nicodemo, el que había ido a verlo de noche, y trajo unas 100 libras de una mixtura de mirra y aloe. Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en los lienzos con los aromas, según se acostumbraba a enterrar entre los judíos. Había un huerto en el sitio donde lo crucificaron y en el huerto un sepulcro nuevo donde nadie había sido enterrado todavía. Y como para los judíos era el día de la preparación y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. Después de haber escuchado la proclamación de la pasión del Señor según San Juan, nos disponemos a escucharla. .

Iudas ergo, cum accepisset cohortem et a pontificibus et pharisæis ministros, venit illuc cum lanternis et facibus et armis. Iesus itaque sciens omnia, quæ ventura erant super eum, processit, et dicit eis: «Quem quæritis?».

Responderunt ei: «Iesum Nazarenum».

Dicit eis: «Ego sum!». Stabat autem et Iudas, qui tradebat eum, cum ipsis. Ut ergo dixit eis: «Ego sum!», abierunt retrorsum, et ceciderunt in terram.